Alma Elizondo
La Raza del Noroeste
Pablo con una desfachatez sin límites llama a las autoridades para avisar que el Coronel al que tanto cuidan sufrirá un atentado. Pablo le abre su corazón a Patico y le dice que ya no cree en los hombres, dice que no puede confiar en nadie y quiere que finalmente se cierren las negociaciones con el gobierno para que no pueda ser extraditado. El teniente Pineda lo cacharon con las manos en la masa y le pide el gobierno que suelte prenda o se la lleva la tristeza. Este no le queda de otra más que colaborarle al gobierno. El Coronel le quiere poner un cuatro al Chili. Pedro y Pablo tienen una diferencia y aquí se rompió una taza y cada quien para su casa, según esto la alianza entre ellos sigue vigente y tan amigos como siempre. Los sicarios no se quedan con los brazos cruzados y arremeten en contra de la familia del Coronel. El gobierno en una nueva maniobra para atrapar a Escobar ofrece una gran suma de dinero.
