Agencia Reforma
¡Qué caos!
Sin proponérselo, Paulina Rubio armó gran alboroto el martes por la tarde al llegar al Aeropuerto Internacional de Monterrey, donde hubo gritos y empujones entre los presentes.
Ella venía tranquila, sonriente, acompañada de su esposo Nicolás Vallejo “Colate” a las 17:45 horas, incluso detuvo su paso por unos minutos para hablar con la prensa que aguardaba su llegada, aunque la charla fue breve.
“Estoy emocionada y súper contenta, motivada porque el concierto está ‘sold out’. Estoy tan contenta, los quiero tanto, muchísimas gracias por estar aquí, por acompañarme a la gira, y por ser parte de tantas canciones y tantos momentos tan bonitos, gracias por este año, de verdad”, dijo la artista, quien desconocía que aún hay localidades para su concierto Gran City Pop Tour 2009, que presentará en la Arena Monterrey.
Con lentes oscuros, sin maquillaje, vestida de abrigo blanco, sombrero y tenis del mismo color, la cantante explicó que su ausencia de cinco años en los escenarios regios se debió a otros proyectos personales y de trabajo.
“Ha sido porque me casé y estuve dos años grabando y estoy muy contenta de poder invitar y de decir que los boletos están ‘sold out’, aquí en Monterrey, donde saben que tengo muchísimos amigos regios, que la mitad de mí es regia y espero que mañana (hoy) me acompañen todos”, dijo la hija de Susana Dosamantes.
La artista hizo una breve pausa durante la entrevista para sacar a su perrita de una bolsa y cargarla entre sus brazos.
“Yo espero (que mañana) sean todos como siempre han sido, que se entreguen al 100 por ciento”, agregó la intérprete de “Ni Rosas ni Juguetes”.
Mientras platicaba con los medios de comunicación, el tumulto por verla comenzó a crecer.
“Vamos a tenernos un poco de respeto”, advirtió de manera seria y, sin querer contestar más preguntas, comenzó a caminar.
En su recorrido hacia la salida, la artista se dio tiempo para atender a algunos fans que insistían en tomarse la foto con ella.
“¡Te vas a ir al cielo!”, le gritó una señora entusiasmada cuando Paulina accedió a posar junto a su hijo.
La artista llegó de un largo viaje. Venía procedente de Colombia, donde estuvo actuando la noche del miércoles en un certamen de belleza que se celebró en Cartagena, pero a pesar del cansancio se mantuvo sonriente ante las cámaras.
Salió del aeropuerto y abordó la camioneta que la transportó hasta el Hotel Camino Real, donde se hospeda, para descansar y cargar la pila para el concierto que ofrecerá ante los regios esta noche.
