Fidel Orantes
Agencia Reforma
A un año de la muerte de Roberto Gómez Bolaños, Chespirito, su viuda, Florinda Meza, trata de recuperarse y sobrellevar la pena que la agobia por la partida del amor de su vida.
“¿Quién puede conocer a Roberto Gómez Bolaños y después vivir sin él? Todo el mundo quiere o queríamos tener con nosotros a un Roberto Gómez Bolaños. Hasta Dios quiso, y por eso se lo llevó.
“Viví por y para él. Pasamos casi cuatro décadas viviendo juntos, casi 45 años de tratarnos muchísimo por el programa, mucho tiempo juntos. Estoy tratando de sobrevivir, luchando cada día por sobrevivir hasta volver a sentirme viva”, dijo Meza ayer.
Luego de organizar una ceremonia religiosa por el primer aniversario luctuoso del actor, quien murió el 28 de noviembre de 2014 debido a complicaciones respiratorias, la actriz dio un mensaje en el que recalcó que ha vivido un proceso duro.
Y aunque ha tratado de seguir adelante, aseveró que su intención es darle continuidad al trabajo que hizo Chespirito.
“Una convivencia como la que teníamos, donde un disgusto no duraba arriba de una media hora y uno de los dos cedíamos y no nos importaba decir ‘perdóname’.
“¿Cómo se puede olvidar eso? ¿Cómo se puede superar eso? Nunca. Quisiera poder transmitirle a toda la gente el valor del amor de verdad, no el de muchos matrimonios y parejas”, agregó, casi a punto del llanto.
A la misa, realizada frente a la tumba de Gómez Bolaños, en el Panteón Francés de la Piedad, no asistieron los hijos del actor.
Y aunque se sabe que no hay una buena relación entre ellos y la viuda, Meza justificó la ausencia en el sentido de que ellos no quieren mostrar su dolor en público.
“Cada día es peor que el anterior, la ausencia es más grande y uno lo extraña más. Les debe de estar pasando lo mismo y están viviendo su duelo como ellos lo saben hacer. Cada quien lo vive de manera diferente.
“Mi corazón está con ellos porque son la genética de mi Rober, porque verlos, tocarlos, acariciarlos es como si acariciara a mi Rober, porque es lo que queda de él. Fue un gran creativo y parte de su creación son sus hijos”, expresó.
Alrededor de la cripta se reunieron unas 70 personas, entre amigos cercanos y público, como Benny Ibarra y Miguel Palmer.
El padre Eduardo Linares, quien viajó desde Cancún, fue el encargado de oficiar la ceremonia, en la que estuvieron presentes algunos seguidores brasileños de Chespirito, como Fabiano Hoffmann, quien se encuentra de intercambio educativo en Aguascalientes.
Sin embargo, al terminar la misa se suscitó un alboroto al perseguir algunos medios a Meza, lo que resultó en que el altar que se instaló quedara dañado, sobre todo el crucifijo y los arreglos florales.
