Staff Agencia Reforma
En su primer fin de semana de rehabilitación, Lindsay Lohan ya no quiere estar internada en el centro Betty Ford, pues lo considera un lugar poco confortable.
Una fuente cercana a la artista declaró al portal Radar Online que la ex estrella de Disney ha rogado a sus allegados que busquen otras alternativas para seguir con sus terapias.
“Lindsay está prácticamente rogando que la muevan de Betty Ford. Se la ha pasado quejándose con todo mundo y pidiendo que la escuchen, porque no quiere estar ahí, dice que no es el mejor lugar para ella”, dijo el informante.
Originalmente la actriz iba a ingresar al centro Morningside Recovery, pero tan sólo dos minutos después de haber llegado al lugar decidió, junto con su abogado Mark Heller, dirigirse a Betty Ford.
Lohan deberá cumplir con 90 días de rehabilitación obligatoria luego de que se le encontrara culpable por conducir en estado de ebriedad en 2012 y haber provocado un accidente vial.
