Jorge Santamaría
Agencia Reforma
De contrabando, Los Tigres del Norte asaltaron el Palacio de los Deportes, llevando en sus espaldas una paca cargada con kilos de éxitos para apabullar el frío de la capital.
Aunque ellos lanzaron un rugido de autoridad a las 15 mil 400 personas reunidas el sábado por la noche, Paulina Rubio, su invitada especial, sufrió una “mordida” de rechiflas por parte de los fans atigrados.
Eran las 20:30 horas cuando Jorge (voz principal y acordeón), Hernán (bajo), Luis (guitarra), Eduardo (acordeón) y Óscar saltaron hacia sus presas al ritmo de “La Mesa del Rincón” y “Ni Parientes Somos”, un par de clásicos.
Mientras los vendedores de cerveza surtían a los fans que lucieron sus mejor par de botas, camisa y sombrero, para bailar en los pasillos del Domo de Cobre, las letras de “Jefe de Jefes” y “La Jaula de Oro” sonaron con ayuda de la Orquesta Sinfónica de la BUAP.
La “Chica Dorada” se atrevió a adentrarse a los dominios del Tigre, así que comenzó a ganarse a la gente con “Golpes en el Corazón”,.
Sin embargo, para su mala fortuna, en un coro se equivocó y las fauces del público la mordieron.
Rubio quiso unirse al género regional mexicano con una versión adaptada de “El Último Adiós”, que más que prender la noche, provocó rechiflas de todo el foro de avenida Churubusco.
Los abucheos incrementaron cuando la cantante presentó “Lo Haré por Ti”, donde tuvo otro error en la letra y música.
Rubio volvió a cantar “Golpes en el Corazón”, que fue coreada con sentimiento por los asistentes, pero su despedida fueron silbidos y aplausos de agradecimiento por dejar el escenario.
Después del trago amargo, Los Tigres del Norte siguieron soltando zarpazos con “La Manzanita”, “La Reina del Sur”, “Quiero Volar Contigo” y “La Puerta Negra”, la más estruendosa de la velada.
Más allá de seguir con orden una lista predeterminada de canciones, los “Jefes de Jefes” cumplían con las peticiones de su gente al entonarles “La Yaquesita”, “Nos Estorbó la Ropa” y “Rosita de Olivo”.
A los que estaban dolidos de amor les cantaron “Lágrimas del Corazón”, “Mi Fantasía” y “El Niño y La Boda”, que calaron hondo en algunos ya pasados de copas, que hasta la lágrima sacaron.
“Contrabando y Traición”, “La Granja”, “La Camioneta Gris” y “La Tumba Falsa”, no se quedaron fuera.
“Nuestro amigo Zack De la Rocha también se siente parte de nosotros así que dediquémolse esta canción”, dijo Jorge antes de dedicar “Somos más Americanos” a su amigo y vocalista de Rage Against The Machine.
Con los sombreros en los aires Los Tigres del Norte callaron su rugido hasta las 23:15 horas y salieron montados como “La Banda del Carro Rojo”.
