Daniel Garibay
Agencia Reforma
MÉXICO, DF 16-Feb Su vida es tranquila, más de lo que uno pudiera pensar. Vicente Fernández, quien hoy celebra 70 años de vida, asegura que no se considera una estrella, al contrario, los momentos que más goza es cuando recorre su rancho Los Tres Potrillos para ver a sus caballos, la compañía de su familia y cuando siente el cariño de sus admiradores en alguna de sus presentaciones.
“Yo jamás me sentiré una estrella. Me siento muy afortunado de Dios y del público que tanto me ha dado en mi carrera. El público es el que me da la fuerza para seguir adelante”, platicó Vicente Fernández, originario de Huentitán El Alto, Jalisco.
Su sencillez se transpira. Chente, como sus fans le llaman cariñosamente, habla sin tapujos y abre el corazón para compartir con todos ellos su faceta fuera de los escenarios.
“Cuando me levanto ando viendo qué yegua parió o qué caballo hay que echarle a determinadas yeguas para la cruza. Cuando no ando haciendo una cosa, ando haciendo otra”, compartió el cantante, acerca de la rutina que hace cuanto tiene un día de descanso.
“Normalmente me levanto y camino cinco kilómetros aquí en el rancho, luego me voy a ver que los caballitos miniatura estén bien y después me subo a montar a caballo para estar en forma”.
Él es un hombre de rancho. Disfruta sentir el aire fresco y observar las áreas verdes de ese lugar que, en 1980 construyó, del cual, primero compró 15 hectáreas, luego adquirió otras más… y ahora, con 170 hectáreas, cuenta el artista que es un sueño realizado.
Me gusta vivir aquí. Me ha costado mucho trabajo y muchas lágrimas poseer este rancho, y hay todo lo que puedo tener en la Ciudad. Como cantante me nutro del aire, del alimento para andar caminando y que me salgan ganas para el fin de semana y trabajar duro”.
El padre de Vicente, Gerardo, Alejandro y Alejandra Fernández dice que le encanta ver televisión, sobre todo, las películas que luego transmiten, poco antes de dormir.
“Toda la televisión me gusta. Veo, sobre todo, películas. Veo películas del cine mexicano de la época de oro, menos las mías, no sé por qué, pero no porque no me gusten, creo que hice muy buenas películas, excepto dos o tres que andan por ahí. Cuando no puedo dormir, las pongo y me duermo”, comentó entre risas.
Su mayor pilar: su familia y el público
Él es una persona fuerte, pero cuenta que en los momentos difíciles no hay mejor aliciente que estar con su familia y sentir el amor del público que lo ha acompañado más de 40 años que tiene de carrera artística.
“Primeramente me encomiendo a Dios y luego con mi mujer (Cuquita Abarca) me desahogo. Cuando traigo problemas muy fuertes o que me siento muy nervioso, ella es quien me escucha. Además tengo a mis cuatro hijos que son una maravilla, Vicente, Gerardo, Alejandro y Alejandra. Y tengo a mis nietos. Soy una persona normal. Yo disfruto mucho a mi familia.
“Yo siempre he dicho que tengo dos familias: mi mujer y mis hijos, y el público. Yo nunca tengo que hacer a un lado, ni al público ni a mi familia, siempre están conmigo”.
Seguirá viajando
El intérprete de “Acá entre Nos” confiesa que aún le faltan muchos lugares por conquistar.
“Me gustaría ir a Argentina y a Chile, que son los países que no he pisado todavía y me gustaría ir para allá. No creo que haya faltado nada (para que se concrete mi visita). Yo soy una gente que desde que empecé me ha gustado mucho salir y difundir nuestro folclor, y a mi me gusta mucho disfrutar. Siento que pongo a mi País en un muy buen sitio con mi trabajo”.
