Fidel Orantes
Agencia Reforma
La realización de Habítame Siempre, el más reciente material de Thalía, fue un proceso de sanción para la cantante, luego de la pérdida de su madre, Yolanda Miranda, en mayo de 2011.
“A través de la música, uno puede sanar aspectos psicológicos, emocionales y en estos tres años de preparación de Habítame Siempre he encontrado esta salida”, dijo este martes la intérprete en entrevista.
Y no sólo ha sido un disco liberador para la propia Thalía sino también para sus fans, con quienes tuvo la oportunidad de compartir esas experiencias durante la firma de autógrafos que ofreció el domingo en una plaza al sur de la Ciudad de México.
“La gente me dice: ‘esta canción me ha sacado algo que yo no sabía que tenía guardado’. ‘Con esta otra he llorado tanto y me he sentido tan identificado. Gracias por este disco'”, comentó.
Pero además de sanar algunas heridas que tenía, Habítame Siempre fue una prueba para los compositores e intérpretes que se negaron a participar con ella en Primera Fila de que podía hacer un álbum.
Y es que, como declaró la esposa de Tommy Mottola en días pasados, a pesar de la invitación que envió a algunos compañeros para que cantaran con ella a dueto o le enviaran algunas canciones, varios de ellos no quisieron hacerlo.
“Dije: ‘voy a demostrarles a los que dijeron no, ¡por qué no!’. Eso es lo que me gusta. Esos obstáculos son los que hacen que uno se levante más fuerte, se reconstruya y enfoque todas sus armas a un nuevo objetivo”.
La intérprete de María la del Barrio se encuentra en el País para promover su disco, además de grabar una participación especial para La Voz… México, que se transmitirá el domingo.
