Soneto a los herederos del planeta

Por Rita Wirkala

Que el mundo está enfermo, ya es sabido,

la causa de su mal la sospechamos:

creemos que la falta está en el vano

deseo de los hombres, desmedido.

Pues siempre hubo los sabios y los necios.

Los sabios, con nomás lo necesario,

humildes, agradecen el pan diario.

Los tontos, se empachan con excesos.

Y hoy, arrepentidos y perplejos,

quisieran recobrar el bien perdido,

y encuentran que, aunque quieran, ya están viejos.

Tu herencia es un planeta muy maltrecho.

¡Perdona a tus mayores sus delitos…!

¡Tendrás que deshacer lo que hemos hecho!