Un gancho al corazón

Pos se le hizo a la Constanza, se caso con el muñequito del pastel, pero este la odia con odio jarocho y sigue suspirando por Valentina. Pero por el momento la momia se conforma con saber que le gano la partida a la monita. Al que no le fue nada bien esta semana fue a Aldo, ya lo cacharon en la maroma de las drogas y le fue como en feria. Ni modo eso le pasa por andar en malas compañías. El que salio ganon es el Beto, ya que aprovecha cualquier pretexto para estar cerca de la mona y ella que se deja querer, pero no el plan romántico. Mauricio ya no sabe que hacer para estar cerca de su adorado tormento, así que se le ocurre la brillante idea de convertirse en un luchador profesional, para que de pérdida pueda ver a la monita de lejos.