El príncipe y la mona se dieron sus buenos picoretes y se declaran su amor. Lo malo es que tienen muchos inconvenientes. La Momia y el Beto no los dejan ser felices. Valentina se arma de valor y le dice a El Beto que no se pueden casar, este se queda con cara de espanto pero como la Monita no quiere hacerle daño al final no terminan. Constanza tiene la brillante idea de seducir a Aldo para echárselo a la bolsa y cuando el Beto se entera la llama asalta cunas. La Momia esta instalada en casa de Mauricio, quesque por que se siente mal y lo sigue intentando manipular. Nieves descubre que Valentina tiene otro amor.
Un gancho al corazón
