Va Jimena Navarrete con todo

Agencia Reforma

Tan segura de sí misma se siente Jimena Navarrete, como representante de México en Miss Universo 2010, que no duda en conseguir hoy la corona, y aunque está consciente de que su pase a la final es muy subjetivo, asegura que por ella no quedará.

“Yo estoy, en escala del 1 al 100, al 100, por completo. No me siento nerviosa ni desconfiada, mucho menos, insegura”, afirmó Navarrete.

De ganar, la tapatía, sería la segunda corona para México, luego de que Lupita Jones conquistara el triunfo hace 19 años, precisamente en Las Vegas.

“Todo puede suceder, lo sé, pero por mí no quedará. Yo lo que quiero es que los mexicanos me apoyen con vibra positiva y se quiten esa idea de criticar todo”.

“Quiero ser una digna representante de mi País y mi cultura. Me gustaría ser la que lleve la segunda corona a México”, expresó Navarrete.

“Llego hasta este momento bien, segura de mí misma. Todavía no siento el nervio”.

APOYARÁ A MUJERES

Aunque estos últimos meses Navarrete ha descuidado sus estudios en Nutrición, cuenta que después de su participación en Miss Universo, quiere terminar su carrera y le gustaría trabajar con una asociación para combatir la anorexia y bulimia.

“Sé que se tiene que saber un poco de sicología para entrar en estas áreas, pero creo que sería algo muy padre que podría hacer, aprender y aportar. Tengo gente conocida que ha vivido este tipo de enfermedades y yo soy una representante de belleza, pero estoy totalmente en contra de los cuerpos esqueléticos.

“Hay que entender que cada cuerpo tiene su complexión física y bueno, así de sencillo como que hay personas muy delgaditas y hay personas que son de complexión un poquito diferente. No pasa nada y hay que entender esta idea. No es fácil (hacerlos entender), porque existen los falsos prototipos de belleza, de las mujeres esqueléticas y las modelos flaquísimas, y no, no es así”.

Navarrete recalcó que lo más importante en una persona es lo que hay por dentro y sus valores, que a final de cuentas, son las cosas más valiosas que perduran por el resto de sus vidas.