Detienen a cientos de presuntos narcos mexicanos

WASHINGTON (AP) — Agentes federales detuvieron el miércoles a más de 750 sospechosos en una amplia operación que constituyó un duro golpe a los carteles del narcotráfico mexicano que operan dentro de Estados Unidos.

Más de 50 sospechosos fueron arrestados durante la noche en una serie de redadas coordinadas por la Agencia Antidrogas Estadounidense (DEA) destinada a capturar a integrantes del cartel de Sinaloa, al que se responsabiliza de provocar una creciente violencia en México y en Estados Unidos.

Otros 700 sospechosos habían sido detenidos previamente durante la Operación Xcellerator que comenzó hace 21 meses, dijeron las autoridades.

El secretario de Justicia, Eric Holder, señaló que los carteles “son lucrativos, sumamente violentos y son manejados con sorprendente planificación y precisión”.

Holder anunció los arrestos en una conferencia de prensa, en la cual también insinuó que si se vuelve a imponer en Estados Unidos la prohibición de la venta de armas automáticas, se podría reducir el derramamiento de sangre en México, donde el año pasado murieron 6.000 personas en acciones de violencia relacionadas con el tráfico de drogas.

Las autoridades estadounidenses tienen la responsabilidad de asegurarse que la policía mexicana “no tenga que combatir a un armamento considerable, o tenga que enfrentarse a fusiles AK-47 u otro tipo similar de armas que han sido introducidas a México”, destacó Holder.

La directora interina de la DEA, Michele Leonhart, señaló que las redadas demostraban que los tentáculos del crimen organizado se habían expandido a varios lugares de Estados Unidos, no sólo en las grandes ciudades como Washington y Los Angeles, sino también en tranquilas comunidades como Stowe, Iowa, que presuntamente el cartel usaba como un centro de distribución de la droga al todo el país.

Leonhart afirmó que el cartel de Sinaloa se ha convertido en una de las principales operaciones del crimen organizado en el mundo.

En las redadas nocturnas que realizó la DEA en cooperación con las policías locales y estatales se hicieron arrestos en los estados de California, Minnesota, y en los suburbios de Maryland, adyacentes a Washington, la capital estadounidense.

“Han sido objeto de un fuerte impacto y se ha disminuido su capacidad de propagar la muerte y la destrucción” con los arrestos, destacó Leonhart.

Sin embargo, conforme avanzaba la investigación después de varios meses, durante ese período, se acrecentaba considerablemente la violencia del cartel en ambos lados de la frontera.

Los secuestros, asesinatos y otros delitos relacionados al tráfico de drogas a través de la frontera se han intensificado, mientras que pandillas bien armadas se enfrentan en la lucha por territorio para el trasiego fronterizo a las puertas del mercado de drogas estadounidense.