El nuevo modelo de Boeing hace su vuelo inaugural

GEORGE TIBBITS

EVERETT, Washington, EE.UU. (AP) — El nuevo Boeing 787 despegó finalmente el martes, un vuelo inaugural largamente demorado del primer avión comercial en el mundo construido en gran parte con materiales compuestos de bajo peso.

La aerodinámica nave despegó de la pista de Paine Field, en Everett, para un recorrido sobre el estado de Washington, en el inicio de un extenso programa de pruebas necesario para obtener la certificación de la Administración Federal de Aviación.

“Es algo histórico. No se me ocurre nada sobre él que no me impresione”, dijo Joe Bierce, un instructor de vuelo para Delta Connection, quien estaba entre las 25.000 personas congregadas para observar el despegue.

Los pilotos Michael Carriker y Randall Neville despegaron a las 18:30 GMT y realizaron una serie de verificaciones básicas de sistemas antes de aterrizar en el aeropuerto Boeing Field de Seattle unas tres horas más tarde. El hecho de que las condiciones atmosféricas hayan empeorado obligó a reducir el vuelo una hora, pero la portavoz de Boeing Lori Gunter dijo que los pilotos consiguieron probar el tren de aterrizaje y los alerones.

El avión es el primero de seis 787 que la compañía usará en el programa de pruebas de nueve meses, que someterá a las aeronaves a condiciones más extremas que las encontradas en vuelos normales de aerolíneas.

Boeing, que tiene ya pedidos para 840 de los aviones, planea hacer entrega del primero de ellos a All Nippon Airways a finales del año próximo.

El 787 se aleja radicalmente del diseño tradicional de los aviones. Mientras que otras aeronaves de pasajeros están hechas principalmente de aluminio y titanio, aproximadamente la mitad del 787 está fabricado a base de materiales compuestos, como la fibra de carbono.

Esos materiales han sido usados desde hace tiempo en partes individuales, como el timón, y en aviones militares, pero el 787 es el uso más ambicioso hasta la fecha de esa tecnología en una aeronave de pasajeros.

Boeing dice que la nueva nave será más silenciosa, producirá menos emisiones contaminantes y usará 20% menos combustible que los aviones de tamaño comparable, al tiempo que le dará a los pasajeros una cabina más cómoda con mejor calidad de aire y ventanillas más grandes.

El programa del 787 se apoyó en empresas externas para que fabriquen enormes secciones de la aeronave, pero ello resultó problemático, pues algunas partes no embonaban, lo cual obstaculizó la producción.

El primer vuelo debía haber tenido lugar en el 2007 para que el avión fuera entregado a los clientes un año después, pero Boeing se vio obligada a retrasar la fecha en cinco ocasiones.

El dulce logro de un sueño

EVERETT (The Daily Herald)— Por tres horas y seis minutos, el 787 de Boeing Co. dejó atrás dos años de frustración que seguía al programa del Dreamliner mientras el avión volaba sobre el oeste de Washington el martes.

Cientos de personas – trabajadores de Boeing, residentes del condado de Snohomish y espectadores de aviación – soportaron temperaturas heladas el martes para ver el vuelo inaugural del 787 en Paine Field de Everett.

Cientos más soportaron la lluvia en Seattle para ver el primer avión hecho en su mayoría por materiales compuestos de bajo peso aterrizar. La gente vitoreaba el avión mientras el piloto Mike Carriker alzaba las manos en triunfo.

“Creo que se sintió como si volamos hacia el futuro de la compañía de Boeing,” Carriker dijo a la multitud momentos después,

El Boeing 787 ahorra combustible y se ha vuelto el símbolo de como la compañía envisiona viajar por aire y también como clave de como aviones serán construidos en el futuro. De tamaño mediano, peso ligero y una forma sofisticada hacen al jet una promesa para un viaje más placentero y directo para los viajeros.

Pero este sueño ha sido retrasado mientras la compañía tenía problemas en cautivar un nuevo modelo de producción – uno que usa partes de compuestos de fibra de carbono y una cadena de partes global. Los retrasos han sido particularmente duros para el condado de Snohomish, donde abastecedores de aéreo espacio y cientos de empleados dependen que la compañía esté en buen estado.

El martes, ejecutivos de Boeing y oficiales del sindicato, trabajadores y políticos de Washington se maravillaron sobre el Dreamliner. Por unas horas se olvidaron de su frustración de los retrasos 787 y sobre la reciente decisión de la compañía de escoger a Charleston, S.C., sobre Everett como el segundo sitio para construir una segunda línea de producción.

A pesar de que falta mucho por hacer para que el equipo puedan entregar el primer 797 a Aereolíneas All Nippon al final del año entrante, el primer vuelo le quita algo de presión a líderes de Boeing.