Alberto Armendáriz
Agencia Reforma
RÍO DE JANEIRO, Brasil 12-Ene .- Gran conmoción produjo en Brasil el hallazgo sin vida del turista brasileño Dealberto Jorge Silva, de 35 años, en Playa del Carmen, Quintana Roo, luego que el joven, que desde hacía un par de días estaba desaparecido junto a su hermano, Fernando, de 33 años, advirtiera a su familia y amigos que creía que estaba por ser víctima de un secuestro.
Los Silva, originarios de Jaraguá do Sul, en el Estado de Santa Catarina, habían viajado a México el 2 de enero para la boda de un amigo en el hotel Dreams Riviera Cancún Resort & Spa.
Tras el casamiento, los hermanos, empresarios del sector eléctrico, permanecieron viajando por la zona, pero el fin de semana familiares y amigos recibieron un mensaje de voz por WhatsApp en el que Dealberto pedía auxilio porque temía ser secuestrado por unas personas que lo seguían.
“Estoy por ser secuestrado por aquella amiga de Marchetti, la rusa. Hay mucha gente, esto está muy extraño; avisa a la Policía Federal o alguna cosa así. Estoy pasando frente al hotel The Royal, en Playa del Carmen; todo el mundo me está mirando. Hay un auto muy extraño. ¿Entiendes? Avisa a la Policía. Es todo muy extraño”, dijo Dealberto en la grabación que fue revelada hoy en Brasil.
Los restos de Silva fueron hallados en la playa, reconocidos por una amiga que viajaba con los hermanos, y este lunes el Ministerio de Relaciones Exteriores brasileño confirmó su muerte, aunque no dio detalles de las causas.
Según apuntaron otros amigos en Brasil, todo indicaba que el joven habría caído o habría sido arrojado desde un piso 12 del hotel.
La Policía mexicana investiga el caso mientras la familia se trasladó a México para seguir las pericias y dar con el paradero de Fernando.
Sin embargo, esta tarde un primo de los Silva, que pidió no ser identificado, reveló que Fernando se comunicó de manera muy breve con la familia en las últimas horas y dijo que estaba “escondido”, y que volvería a entrar en contacto.
“No sabemos si él fue víctima de un secuestro. Ellos conocieron a una rusa que parece que tiene conexiones con la mafia. No sabemos si él estaba huyendo de esas personas o qué sucedió. Estaba asustado; esas personas deben haber entrado a la habitación y ellos corrieron”, dijo el pariente al diario Extra.
