MARTA FALCONI
AP
PERUGIA, Italy — La estudiante americana quien niega haber asesinado a su compañera británica testificó que sufrió un shock por la muerte de alguien quien ella consideraba una amiga, y dijo que una presión policiaca en “crescendo” hizo que ella acusara a un hombre inocente.
Amanda Knox de Seattle ya le había dicho a la corte el viernes que ella no estaba en el departamento que compartía con Meredith Kercher en la noche del 2007 cuando fue asesinada.
Knox tomó el estrado por primera vez el viernes pasado y dijo que pasó la noche del asesinato en el apartamento de su ex novio y también acusado Raffaelle Sollecito. Fiscales creen que Knox, Sollecito y un tercer sospechoso fueron a la casa de Kercher y la asesinaron en lo que empezó como un juego sexual.
El viernes, Knox repitió acusaciones de que ella fue golpeada por la policía y estaba confundida cuando fue interrogada días después del asesinato. Policía han negado cualquier conducta inapropiada.
Ella dijo que fue la presión lo que la llevó a acusar a Diya “Patrick” Lumumba, del Congo y dueño de un bar en Perugia, del asesinato. Lumumba fue encarcelado por un breve período pero después fue liberado y está buscando daños por difamación en contra de Knox.
La policía ha negado cualquier conducta inapropiada, pero Knox repitió su acusación el sábado cuando fue interrogada por el fiscal Giuliano Mignini.
“Siempre estaba en crescendo,” dijo recordando sus sesiones de interrogatorio.
“Cuando yo dije que estaba con Raffaele todo el tiempo me dijeron que era una mentirosa. Estaba asustada, pensaba que ellos tenían razón”.
Knox dijo que los interrogantes “querían un nombre” y que la agente de policía la golpeó dos veces en la cabeza.
Ella dijo que fue la presión fue lo que ocasionó que dijera el nombre de Lumumba y en su historia inicial que ella estaba en la casa durante el asesinato y se tapó los oídos para no oir los gritos de la víctima.
