Oscar Halpert/<I>The Daily Herald
MOUNTLAKE TERRACE — Hace trece años, un amigo le dijo a Gilberto Ramirez sobre todo el dinero que hizo en la pesca comercial en Alaska.
Las oportunidades de trabajo eran escasas en la Ciudad de México y esta historia lo intrigó. Se enteró que la compañía estaba basada en Seattle.
“Le pregunte, ‘¿puedo ir a Seattle contigo?’”, dijo Ramirez.
Llegó de manera ilegal a Washington, y después aplicó para un trabajo en esta compañía. Dijo que cambió de idea cuando escuchó historias de redadas que Inmigración hacía en Alaska.
En su búsqueda por una mejor vida, cientos de foráneos vienen a los Estados Unidos cada año. Unos llegan porque han sido perseguidos en su países de origen; otros porque quieren un mejor trabajo. Ramirez es parte de un pequeño grupo de inmigrantes de Irán, Kenia, Sureste de Asia y de Canadá quienes se reúnen semanalmente para clases gratuitas en la Biblioteca de Mountlake Terrace.
Tienen la misma meta: pasar los exámenes de ciudadanía que les concedería varios derechos como el del voto.
En lugar de ir a Alaska, Ramirez encontró trabajo en un restaurante mexicano en Seattle. Por años, trabajó por 16 horas al día en dos restaurantes, después lo dejó para trabajar en construcción.
Hace casi siete años, Ramirez se casó con la asistente en su clase de inglés como segundo idioma, originaria de Guam. Obtuvo su visa, compró una casa en Mountlake Terrace y ahora tiene permiso para trabajar en el país.
A pesar de que su transición fue difícil en ocasiones, él está feliz de haber tomado la decisión. Ahora Ramirez, 41 años, quiere convertirse en ciudadano americano.
“Estamos tratando de encontrar una mejor vida”. dijo él.
El proceso federal para convertirse en ciudadano puede tardar años. Los recién llegados a los Estados Unidos tienen visas o permisos de trabajo o estudiante.
Para quedarse más tiempo del que dicta su visa, pueden solicitar una extensión o un documento conocido como “green card”, que les da a inmigrantes el derecho legal para vivir y trabajar en los Estados Unidos.
Para la visa verde se tiene que pasar una examen médico y llenar una aplicación detallada para el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de los Estados Unidos, la agencia federal que cubre inmigración desde 2001,
El camino a la ciudadanía
Obtener la visa no es lo mismo que convertirse en ciudadano.
El proceso, llamado naturalización, involucra pasar una prueba en donde solicitantes prueban sus conocimientos en civismo y su habilidad para leer, escribir y llevar una básica conversación en inglés. Solicitantes deben de responder correctamente seis de diez preguntas que examinantes federales hacen de una lista de 100 preguntas. Tomar el examen cuesta $675.
“Pueden preguntar, ‘¿sabes que significa deportación?’”, dijo Jim Hodges, coordinador del proyecto de ciudadanía del programa de ESL para la Catedral St. James en Seattle. “Ellos quieren estar seguros que solicitantes entiendan las preguntas y que no solo se las están memorizando”.
Hodges supervisa las clases a través de la Arquidiócesis Católica de Seattle, incluyendo la clase de 90 minutos en Mountlake Terrace, uno de los pocos lugares donde se preparan a futuros ciudadanos en tomar el examen en el condado de Snohomish.
Chuck Brewer, 57 años, enseña la clase.
“¿Cuál es la ley suprema de la región?”, Brewer pregunta a sus estudiantes en una de las clases de los jueves.
“La Constitución”, contestan unos de ellos.
Brewer, quien administra su propia compañía de mercadeo y ventas de computadoras, dice que se hizo voluntario para enseñar la clase cuando dio inicio el pasado otoño y fue inspirado por su esposa, Rosie Brewer, quien inició un programa en enseñas computación a principiantes.
“Yo estaba orgulloso de lo que estába haciendo. Enseñando habilidades a personas que no lo tenían antes”, dijo. “Cuando mencionó que estaban buscando por voluntarios para enseñar ciudadanía, pensé que yo lo podía hacer”.
De Kenia a América
La búsqueda para una mejor vida fue lo que atrajo a Norman Wanjao a Washington de su natal Kenya hace más de siete años.
Por varios años. Wanjao, 50 años, viajó entre Nairobi y Seattle, buscando por trabajo antes de asentarse en Shoreline en el 2008.
Hoy en día, Wanjao trabaja en Home Depot en Shoreline y sueña en iniciar su propio negocio.
Wanjao, que tiene visa para trabajar y vivir, dice que se graduó en economía de la Universidad de Punjab en Chandigarh, India. Le gustaría iniciar su propia compañía de exportación, vendiendo equipo de construcción.
“Esa es el área que preferiría, negocios”, dijo Wanjao, quien hizo mercadeo para una agencia de seguros cuando vivía en Kenia.
Le dijo a autoridades de inmigración que quería iniciar su propio negocio.
“Pero cuando llegué, encontré que las cosas eran muy difíciles”, dijo.
Se ha adaptado a vivir en los Estados Unidos y dice que las puertas están abiertas para aquéllos que están dispuestos a trabajar duro.
“Sin lugar a dudas, cada lugar tiene nuevas cosas que se tienen que aprender, incluso el hecho de que se tiene que aprender a manejar en el otro lado de la calle”, dijo.
Encontrando una clase
Clases en el condado de Snohomish:
Everett Community College
Multicultural Center, 11627 Airport Road, Room F
Gratis si está registrado en otras clases. $25 si no.
425-388-9291.
Familias Unidas
Clases gratuitas de 6 a 9 p.m. Jueves en 6315 Fleming St., Suite B, Everett.
425-513-2880.
Biblioteca Mountlake Terrace
La biblioteca, 23300 58th Ave. W., ofrece clases gratuitas de 6 a 9 p.m. Jueves.
425-776-8722.
