Por Sonia Perez D
Associated Press
GUATEMALA (AP) — El expresidente Otto Pérez Molina declaró nuevamente ante juez por el tercer caso en su contra y afirmó que no aceptaba las sindicaciones sobre presuntos actos de corrupción. Pérez Molina tuvo que renunciar, el 2 de septiembre de 2015, a su cargo de presidente de Guatemala, debido a acusaciones en su contra y de varios miembros de su gabinete. “No acepto, señor juez, las sindicaciones que me hacen, no demuestran que me enriquecí, que lavé dinero”, dijo Pérez Molina ante Miguel Angel Gálvez, juez a cargo del caso. Se quejó de llevar 9 meses y 24 días preso por una acusación de la fiscalía que le sindica de cuatro hechos diferentes. La fiscalía y la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala, un órgano de Naciones Unidas para desarticular aparatos clandestinos en el estado guatemalteco, acusa al exmandatario de ser el jefe de una organización criminal que se habría formado entre exfuncionarios, empresarios y particulares para cooptar al estado. Entre los delitos que le sindican están, lavado de dinero, enriquecimiento ilícito, asociación ilícita y cohecho. La fiscalía dice que el expresidente habría presuntamente recibido 290 millones de quetzales, unos 37.9 millones de dólares, en comisiones de parte de empresas constructoras de obras públicas, a cambio de adjudicación de contratos de obra. El exgobernante afirmó que habría sido una persona muy ingenua “haber recibido esos 290 millones de quetzales, renunciar, presentarme ante usted y someterme a la justicia en lugar de irme a otro lugar”, dijo Pérez Molina al juez. Añadió que no se fue porque no podría defraudar “a ese guatemalteco que confió en mí”, y agregó que pudo huir pero que eso “es de cobardes y no soy ningún cobarde, doy la cara y enfrento cualquier cosa aunque no sea justa”, manifestó. La fiscalía dice que Pérez Molina conformó la organización criminal del 2009 y 2015, y la cual habría comenzado con la fundación del Partido Patriota, en 2000, que lo llevo al poder.
