Celebración mundial

Agencia Reforma

Las costumbres y rituales que se llevan a cabo como preparación de la Navidad son distintas según la región del mundo que se trate.

Belén

Ahora forma parte de Israel y que vio nacer a Jesús, las fechas decembrinas reúnen a gente de todo el mundo, quienes realizan procesiones cargando la imagen del Niño hacia la Iglesia de la Natividad, donde es colocado en una cúpula especial.

Japón

En cambio, hay relativamente pocos cristianos, por lo que la Navidad no es algo que se celebre comúnmente, pero ellos han adoptado la costumbre de intercambiar regalos y se pueden ver tiendas decoradas con luces y guirnaldas.

Alemania

Países vecinos, durante la tarde del jueves que precede a la Navidad, los niños arrojan lentejas secas contra los escaparates para recibir, en la puerta, pequeños regalos como nueces, dulces o dinero.

Existe la costumbre entre los países anglosajones -Inglaterra, Irlanda, incluso Alemania, donde nació la idea- de colocar una corona de “Adviento” en el comedor, con velas que se encienden una cada domingo antes de la noche de la Navidad.

En México esta costumbre toma más fuerza año con año: la corona, que se coloca como centro de mesa, debe tener follaje verde y está rodeada por tres velas moradas, una rosa y una blanca al centro.

Los colores

significan:

Verde: vida, esperanza.

Morado: penitencia, cambio.

Rosa: alegría por la próxima

Navidad

Blanco: Gozo de la Navidad:

Cristo en medio de nosotros.

En algunas ciudades de Austria mantienen la costumbre de que el sacristán lleve de casa en casa el crucifijo diciendo: “He aquí que viene el niño Jesús”.

Una noche anterior a la visita de Santo Clós, los niños austriacos dejan sus zapatos donde el santo los pueda encontrar.

Ya por la mañana, los niños que se portaron bien encuentran sus zapatos llenos de regalos, los que se portaron mal encuentran sólo pedazos de carbón y papas.

¿Y qué decir de la celebración de los países latinoamericanos donde la Navidad es en todos sentidos motivo de manifestaciones de alegría popular?

Se dice que en México, desde el siglo XVI se representaba el nacimiento teatralmente, y así fue como se crearon las pastorelas.

La costumbre de poner los “nacimientos” o “pesebres” tan extendida ahora por el mundo, proviene de Italia.

San Francisco de Asís fue el primero que tuvo la idea de representar el nacimiento de Jesús en el pesebre -o corral- de Belén, colocando un muñeco en pañales en una pequeña cueva, esto ocurrió según los cronistas franciscanos en la Navidad de 1223, en una gruta de Greccio en Italia.

En algunas regiones de España fue donde empezaron a incluirse pequeñas figuras de barro cocido, además de los personajes centrales como San José, la Virgen María y el Niño, acompañándolos así pastores, los Reyes Magos, el leñador, el molinero, borregos, el pescador y más.

¿Y en México?

Debido a esta universalidad, aquí en México se pone también el arbolito, se monta con imaginación el nacimiento y se asiste a la ceremonia para “acostar al niño”.

Además, si se puede, hay pavo para cenar y la casa o el jardín se adornan con nochebuenas, ambas costumbres de procedencia mexicana y que se han popularizado en el resto del mundo.

Creyentes o no, en el mundo se celebra el 25 de diciembre como una gran fiesta y en todos los países se prepara la gente para ello.

La preparación

puede consistir en:

Montar una pastorela, pero entre amigos y parientes, para estrechar más los lazos de amistad.

Poner el nacimiento (con tres figuras o cien, de papel o de oro, no importa), pero ponerlo en familia, en un ambiente tranquilo y si se puede, acompañados de villancicos.

Reunirse en Navidad, pero sobre todo aprovechar esa reunión para perdonar y olvidar las ofensas hechas entre hermanos que estén disgustados, ayudar al tío que tiene problemas económicos, acompañar en su dolor a la hermana que enviudó, etc.

Continuar con las tradiciones de los regalos, las fiestas y las comidas, (como los romeritos, los tamales, el pavo, el ponche…), pero no darle más importancia a las cosas que a su verdadero significado.