(Agencia Reforma)
Así como cuidas tu piel del sol, también necesitas proteger tus ojos, sobre todo durante esta temporada vacacional. El cloro de las albercas, las altas temperaturas, el clima seco y las actividades al aire libre favorecen la irritación ocular, por eso toma en cuenta algunas recomendaciones para cuidar el más preciado de tus sentidos. Cuando estás en contacto frecuente con el agua de las albercas, las altas concentraciones de cloro crean microúlceras en las córneas bastante incómodas, que se manifiestan con enrojecimiento y sensación de cuerpo extraño, señala el oftalmólogo Patricio Rodríguez Valdés. El problema no es grave, lo puedes evitar usando goggles o solucionar con la aplicación de gotas artificiales para lubricar los ojos irritados. Una de las enfermedades oculares que se transmite a través del agua y de objetos de uso común, como toallas, es la conjuntivitis viral, que se caracteriza por la producción excesiva de legaña, señala. La recomendación en este caso es evitar frotarse los ojos y acudir con un especialista. Sin embargo, cuando la exposición al sol es demasiado intensa llegan a producirse crecimientos anormales como la pinguécula y el pterigión. La primera es un nódulo amarillento que aparece en la superficie del globo ocular, mientras que la segunda es una formación carnosa en la conjuntiva. ?Tienden a crecer e inflamarse con la radiación solar, por la altitud en la que vivimos son muy frecuentes, por eso se recomienda proteger los ojos para prevenir su aparición?, manifiesta. Las personas que usan lentes de contacto deben quitárselos antes de nadar en alguna alberca, mar o río, ya que existen parásitos, como las amibas, que al quedarse en el lente producen infecciones graves de la córnea, incluso, pueden provocar la pérdida del ojo. Quienes tienen menos de dos meses de haberse sometido a una cirugía ocular no deben meterse a la piscina, al mar, ni exponerse a la radiación solar. A EVITAR EL SOL Aún cuando los ojos son tejidos resistentes al sol, una exposición prolongada, aunada a elevadas temperaturas, terminará por resecarlos y causar fatiga ocular, visión borrosa y dolor de cabeza. Si los síntomas se prolongan por más de dos días las lesiones pueden infectarse. De aquí la importancia del uso de lentes de sol, que además de ser oscuros, necesitan ofrecer protección ultravioleta, indica Rodríguez. Nunca se debe aplicar bloqueador solar en el párpado superior del ojo porque el sudor o el agua hacen que el producto se introduzca en el ojo y lo irrite, manifiesta el especialista Rodriguez. Además, resulta innecesario poner protector en esa zona porque mientras los ojos están abiertos el párpado no está expuesto al sol. En vacaciones aumentan las actividades al aire libre. Al practicar deportes que impliquen balones tanto niños como adultos corren el riesgo de recibir fuertes golpes en la cabeza que lastimen sus ojos. Cuando el golpe llega a ser demasiado intenso se corre el riesgo de perder la vista. ?Tal vez no puedas prevenir el accidente, pero si el niño recibe una contusión en el ojo siempre es importante llevarlo con el oftalmólogo para que detecte cualquier sangrado, derrame o daño interno que origine un problema de retina o una perforación ocular?, explica Rodríguez. Otros factores ? El clima seco ? Los alergenos que se encuentran en el ambiente como: polvo, polen, pelo de animales, plumas de aves, entre otros, causantes de la aparición de alergias oculares. Síntomas son: ? Ardor, ? Enrojecimiento, ? Lagrimeo excesivo, ? Comezón y molestia hacia la luz. Este tipo de alergias por lo regular no representa un problema serio, sin embargo, en casos graves puede llegar a lesionar la córnea.

