Este archivo se autodestruirá…

(Agencia Reforma)

Los dispositivos de autodestrucción se han hecho famosos gracias a los mensajes de Misión Imposible y a las guaridas e los super-villanos, pero no son cosas solo de ficción. Si el usuario de una Blackberry la extravía, por ejemplo, puede pedirle a su administrador de sistemas que le mande la señal de auto-destrucción.

El smartphone en cuestión no estallará en llamas, pero la información confidencial y los correos personales que el dispositivo pudiera albergar desaparecerán.

El iPhone no tiene a esta función de manera nativa, pero si la seguridad de tu información te preocupa puedes comprar la aplicación “Keeper”, que almacena los passwords, números de cuenta y la información personal y de negocios. La información queda encriptada, así que no es posible leerla sin un password. Y el quinto intento de introducir un password equivocado hará que la información se autodestruya.

Los usuarios de laptops y PCs también tienen varias opciones para mantener su información a salvo.

La versión empresarial de la memoria USB IronKey se deshabilita automáticamente después de diez passwords incorrectos, o cuando el administrador del sistema active la autodestrucción remota.

Para proteger a la PC completa, backstopp.com ofrece una solución que detecta mediante RFID cuando alguien está intentando sacar a una computadora de su área designada. Idealmente, esto dará oportunidad de que el personal de seguridad logre detener al infractor y recuperar a la máquina, pero si el ladrón logra escapar el administrador puede recurrir al plan B y ordenarle al dispositivo que se autodestruya: No importa en dónde esté escondida la máquina, si se encuentra en un área con cobertura celular GSM la información será destruida.

Nokia ha creado otro dispositivo con capacidades autodestructivas: Un teléfono que, cuando es sometido al calor, se desarma. El caparazón, la batería, los circuitos impresos y las partes mecánicas se desprenden espontáneamente, con el fin de facilitar el reciclaje del dispositivo.

Mientras que desarmar un teléfono celular a mano tarda varios minutos, el teléfono autodestructivo queda listo para su reciclaje en dos segundos.

Documentos

La famosa frase de “este mensaje se autodestruirá dentro de 10 segundos” tiene su razón de ser. A veces quieres que alguien vea un mensaje, pero no quieres que lo comparta con el mundo.

Si estás en esa situación, hay servicios como bigstring.com, con los que puedes elegir qué pasará con un email aunque ya lo hayas enviado. Por ejemplo, puedes hacer que el mensaje desaparezca después de haber sido leído una vez, o puedes hacer que sea legible solamente en un día determinado y después se desvanezca sin dejar rastro.

No es un mecanismo infalible, ya que a fin de cuentas quien recibe el mensaje puede tomar medidas como fotografiar la pantalla. Pero herramientas como esta disminuyen las posibilidades de que tus correos terminen en manos de personas equivocadas.

Sin embargo, no todos los mecanismos de autodestrucción están para proteger a la información del usuario. También hay casos en los que la información se destruye por fines relacionados con los derechos de autor.

Amazon recientemente deshabilitó la funcionalidad de conversión de texto a voz en aproximadamente 40 libros de Random House que ya se encontraban aparentemente seguros en los lectores de eBooks de los usuarios. Ya que la compañía no quería que esta funcionalidad interfiriera con las ventas de sus audiolibros, los usuarios perdieron esta funcionalidad de un día para otro.