Evalúen si guardan cordón umbilical

Georgina Montalvo

(Agencia Reforma)

Almacenar las células de la sangre del cordón umbilical del recién nacido, para contar con “una esperanza de vida”, como lo prometen algunos bancos que ofrecen el servicio privado, requiere de una reflexión sobre el costo-beneficio.

En México, además de los bancos privados, existen dos instituciones públicas en las cuales se puede donar la sangre del cordón umbilical para formar parte de registros nacionales e internacionales que comparten información para encontrar muestras compatibles para quien lo necesite y sin costo alguno.

La pregunta eje de la reflexión es: “¿Guardamos las células del cordón umbilical sólo para nuestro hijo, pagando, según el servicio, entre 25 y 50 mil pesos (2 y 5 mil dólares) a lo largo de 15 años, o las donamos para que las pueda emplear cualquier niño del mundo que las requiera?

Un dato útil para tomar la decisión es que, según la experiencia de bancos privados en el mundo, la probabilidad de que las células se utilicen para el propio bebé va de una en 20 mil a una en 40 mil.

Valiosas por qué

En 1989 se descubrió que la sangre de cordón umbilical era una fuente rica en células madre, las cuales dan vida a las que conforman el sistema inmunológico y la sangre.

Está comprobado que al trasplantar dichas células en la médula ósea pueden sanar varios tipos de leucemia, linfomas, padecimientos genéticos y anemias aplásicas, entre otros.

Clara Gorodesky, genetista fundadora del Banco Altruista de Células de Cordón Umbilical (Bacecu), explica que está contraindicado utilizar las propias células madre del niño enfermo, pues en ellas están los genes que causaron la enfermedad.

Para que las células sean viables para un trasplante de médula ósea se requiere por lo menos 40 mililitros de la sangre de cordón, esto garantiza una mínima cantidad de células, 400 millones, necesaria para lograr un buen proceso de almacenamiento y aumentar su utilidad en caso de que se necesiten.

Además, el cordón umbilical no es la única fuente de células madre, la médula ósea y la sangre, aunque en menor medida, también las contienen. Esto significa que si un bebé las requiere también se pueden obtener de estas.

No son la ‘panacea’

De acuerdo con Gorodesky, en marzo de 2004, el Grupo Europeo de Ética en Ciencia y Nuevas Tecnologías (EGE), encargado de aconsejar a la Unión Europea sobre el uso ético del desarrollo tecnológico y científico, emitió una opinión en la que recomienda a los gobiernos apoyar a los bancos altruistas y, de no prohibir su instalación, obligar a los bancos privados a dar la información exacta sobre la verdadera utilidad de las células.

“Si los bancos de cordón umbilical se permiten, debe darse toda la información a los clientes que deseen usar sus servicios, incluyendo el hecho de que la probabilidad que tienen de usar su propia unidad de células para tratar al propio hijo es actualmente despreciable, y que las posibilidades terapéuticas futuras son de naturaleza altamente hipotética”, señala un resumen del documento.

Por ejemplo, no se ha comprobado científicamente que las células madre del cordón umbilical sean útiles en el tratamiento de diabetes, Parkinson y Alzheimer, ni siquiera en infartos cardiacos ni cerebrales, y su uso para regenerar tejidos aún está en investigación, aclara Gorodesky, jefa del Departamento de Inmunología e Inmunogenética del Instituto de Referencia Epidemiológica de la Secretaría de Salud.

Actualmente, la oferta de los bancos privados insiste en que las células obtenidas de la sangre de cordón umbilical servirían para tratar casi cualquier enfermedad que en el futuro pudiera presentar el bebé.

“Al principio sí se pensaba que era bastante baja la probabilidad (de uso) de estas células, se pensaba que sólo podían producir células de la sangre, pero ahora sabemos que no, que tienen una capacidad que se llama plasticidad, que les permite producir otro tipo de células: del páncreas, del hígado, de los nervios, de la córnea, células nerviosas, de todas y con esto aumenta la posibilidad de uso en otras áreas”, afirma Diana Pier, directora de Banco de Cordón Umbilical (BCU), institución privada.

“La experiencia nos dice que es mejor donarlas (las células madre) y, en un momento dado, independientemente del tiempo que pase, (los padres) pueden recurrir al banco y solicitar la búsqueda del cordón idóneo, el que tenga las células de mayor compatibilidad”, considera Julieta Rojo, directora del Centro Nacional de la Transfusión Sanguínea (CNTS), que alberga el otro banco altruista de la Secretaría de Salud.

“Ya hay bastante investigación de células madre para regenerar tejido cardiaco; es más, en México somos pioneros en esa técnica y se han logrado resultados muy halagadores”, insiste Pier.

Existen casos en los que no se pueden almacenar ni donar la sangre de cordón umbilical, por ejemplo, si la madre:

-Tiene antecedentes de enfermedades genéticas -Tiene VIH, Hepatitis C, enfermedad de Chagas o sífilis -Es usuaria de drogas inyectables -Se realizó algún tatuaje en el último año -Tuvo amenaza de aborto -Si el bebé es producto de inseminación artificial de una fuente desconocida