María Fernanda Torres
Agencia Reforma
Desafortunadamente, no existen productos milagrosos que te ayuden a adelgazar sin necesidad de llevar una alimentación balanceada, ni hacer ejercicio.
Sin embargo, muchas personas aún creen que para reducir tallas basta con aplicar una crema.
El problema, más que usar el producto, radica en esperar que actúe por sí solo.
“No son productos mágicos, se pueden utilizar en combinación con una dieta reducida en calorías y una rutina de ejercicio cardiovascular para quemar grasa”, señala la médico del deporte Rocío Tovar Garza.
La acción de las cremas reductoras es limitada porque al aplicarse sobre la superficie de la piel no llega a penetrar a las capas profundas donde se acumulan los depósitos grasos.
“La piel sólo absorbe el 1 por ciento del producto porque éste no penetra profundamente”, advierte Tovar Garza, quien también cuenta con maestría en Nutrición.
La popularidad de los productos reductivos, entre ellos las fajas, proviene de su capacidad para deshidratar la piel y ‘reducir’ tallas momentáneamente.
“Visualmente, si la persona se pesa y se mide antes y después de untarse alguna crema notará la diferencia, pero no porque haya quemado grasa, sino porque está deshidratado”, manifiesta.
“Esto no es magia, es cuestión de deshidratación local”.
Complementarias
Ahora bien, para realmente adelgazar necesitas seguir una dieta sana y una rutina de ejercicio, de preferencia cardiovascular.
Adicionalmente, puedes usar una crema reductora que contribuya al proceso de eliminación de grasa en las áreas más deseadas, como abdomen, cadera, muslos, glúteos y brazos.
“Las cremas que contienen sustancias como cafeína, guaraná, algas marinas, ginkgo biloba y derivados del café incrementan la circulación sanguínea, lo que aumenta la temperatura y favorece la quema de grasa”, indica Rocío Tovar Garza, médico del deporte.
Más que quemar grasa, el principal beneficio de las cremas corporales en general, es que humectan la piel y la mantienen tersa.
Recuerda que los productos no son mágicos y no existe un estudio científico que avale sus efectos sobre la reducción de grasa.
”Los verdaderos resultados dependerán de los cambios que realices en tu alimentación y actividad física”, puntualiza.
