Fernando Vanegas
Agencia Reforma
SAO PAULO, Brasil .- La fiesta del futbol será un verdadero carnaval.
Esta tarde será inaugurada la Vigésima Copa del Mundo de Futbol bajo el marco de una fiesta de colores, música, baile y, por supuesto, futbol.
El Mundial vuelve a América y lo hace en Brasil, donde todo un país espera que se repita la historia de Estados Unidos 1994 y no la de 1950 cuando no pudieron ganar el torneo en casa.
Las generaciones más recientes tienen presente a Dunga y a Cafú cargando el trofeo de la Copa del Mundo, pero los más antiguos no han olvidado cuando vieron a Uruguay ganar el torneo en el Estadio Maracaná.
El pentacampeón aparece como el candidato natural y obligado para ganar el torneo, así como Neymar está llamado a convertirse en la estrella del certamen.
De la mano de Luiz Felipe Scolari, los brasileños quieren festejar un título como no lo hacen desde el 2002 y con ello hacer que valga la pena la organización de un Mundial que ha generado cualquier cantidad de manifestaciones y protestas en contra por el alto costo de su organización.
