Alejandra Benítez
Agencia Reforma
MÉXICO, DF.- América se sueña otra vez campeón y la chequera se abrió ayer para contratar a Oribe Peralta en la transacción más alta de la historia del futbol mexicano. Fuentes cercanas a la negociación confirmaron a CANCHA el traspaso del jugador del Santos Laguna, el cual fue superior a los 10 millones de dólares. Con el arribo de Peralta al cuadro azulcrema espera subsanar la falta de contundencia que les impidió llegar más lejos en esta Liguilla y que no pudieron suplir tras la salida de Christian Benítez.
Por más que las Águilas buscaron aliviar el tema con las contrataciones de Luis Gabriel Rey, Andrés Andrade y Andrés Ríos, estos no fueron solución.
La institución santista estará en el ojo del huracán nuevamente por la venta del delantero, que vistiendo la playera del Cuadro de la Comarca anotó 74 goles de los 105 que lleva a lo largo de su carrera.
Sin embargo, a la directiva de este equipo nadie podrá reprocharle que ha sabido mover sus inversiones de manera positiva para mantener las finanzas sanas, además de tener un equipo competitivo, que se ha vuelto un animador constante en la Liguilla, llegando en los torneos cortos en 9 ocasiones a la Final, ganando 4.
Alejandro Irarragorri recibió críticas cuando vendió a Christian Benítez al América, pero la salida del ecuatoriano permitió que Oribe se consolidara como titular en el equipo, viviendo los mejores años de su carrera, ganando el oro en los Juegos Panamericanos y en los Olímpicos de Londres 2012.
A Peralta un sector de la afición lo abucheaba y le apodaban el “Horrible”, pero con base en los goles y su fortaleza de carácter revirtió estos ataques para convertirse en el “Hermoso”, quien se fue ganando el cariño de los santistas, pero también de la afición del Tricolor, que ha visto en él a un hombre sin complejos, capaz de echarse el equipo al hombro y sorprender por la forma en que ha evolucionado su técnica para definir en el área.
Con 30 años, el goleador dará por terminado su ciclo con los Guerreros e iniciará una nueva historia en las Águilas, un equipo que esta vez prefirió apostar por un jugador hecho en México que por ir a buscar un atacante foráneo.
