¿Verbo mata a carita?

Efraín Palomino Morales

La Raza del Noroeste

Después de un par de semanas de guateque pambolero en el que se incluyó el pase de México al Mundial de Brasil 2014 y una trepidante Liguilla en la que han quedado los dos “guapos” que disputarán el título del Apertura 2013, los ánimos en la cantina La Cáscara de Seattle estaban a todo hervor y es que el maratón Guadalupe-Reyes, de pasadita, ya arrancó.

“Échese un trago conmigo y en la última botella nos vamos”, dijo don Pedro a la abuela Chucha, quien ya traía encima cuatro caballitos de tequila y dos cervezas. “Me lo echo, mi estimado viejo remilgón, pero a usted mero en mi catre…”, respondió la doñita, guiñándole el ojo busconamente.

“Tranquila, mi anguila, que la fiesta grande está en su mero apogeo y hay que echarle porras a la única fiera del fucho mexicano que en vez de darme penas, como lo hacen mis gatitos de los Pumas, me dan alegrías. ¡Y arriba el León, que para cueros los del bajío!”, gritó don Pedro a todo pulmón. “Calmantes, montes, que para villamelones están los americanistas que con eso de su bicampeonato ya salieron como cucarachas de las piedras en las que se escondían”, contestó Chuchita, echándose otro caballito con tequila. “¿No se mordió la lengua, mi marchante cascarera? Usted tampoco tiene vela en este entierro.

¿O ya olvidó que sus Chivas para lo único que sirvieron en este torneo fue para preprar la birria que servirán en la cena del que salga campeón?”, dijo don Pedro, soltando la carcajada.

De pronto, el Chido One a la cantina llegó y con sombrero vaquero y unas botas más picudas que las de Chente Fernández, una canción de José Alfredo en honor a sus Águilas se entonó.

“¡No vale nada la Liga, la Liga no vale nada! ¡Comienzo siempre goleando y así goleando la acabo! ¡Por eso es que en este torneo la Liga no vale nada! ¡Bonito León Guanajuato, su Fiera con sus jugadas! ¡Ahí apuestan a la Liga y respetarán el título de mis Águilas! ¡Allá en León Guanajuato, su Liga no vale nada!”, cantó el chilango americanista.

“¡Bájale dos rayitas a tu fiesta, chamaco irrespetuoso! En una final todo puede pasar y quítese esas gafas oscuras y no intente tirar rostro cuando está más prieto que Memín Pinguín.

Además, así como anda rugiendo la Fiera no vaya a ser que su verbo ofensivo mate a la carita cremita de los aguiluchos”, respondió Chuchita, dándole un zape a su nieto, mientras todos en la cantina soltaban la carcajada.

Chanflazo, calcetinazo y desempance

El chanflazo es, aunque muchos compadres me recuerden el 10 de mayo, para el hecho de que por primera vez desde que existe la “telera” el partido de ida de la final del futbol mexicano no será transmitido por televisión abierta. Sé que mucha gente no tiene acceso a la televisión de paga y que el América es uno de los equipos con más seguidores en el futbol mexicano pero vaya que les metieron un calambre a Tv Azteca y a Televisa. Espero que esto ayude para moverles el tapete y que haya mejor cobertura de la cáscara en un futuro.

El calcetinazo es para los otros tres disque “grandes” del futbol mexicano y es que mientras las Águilas vuelan rumbo al bicampeonato y la Fiera del bajío quiere rugir por sexta vez en su historia, Cruz Azul, Pumas y Chivas se lamen las heridas en la oscuridad de la mediocridad. Son realidades distintas, pero de que cala cala el que cementeros, universitarios y tapatíos anden arrastrando la cobija sin meter las manos. Ojalá que la siguiente campaña podamos ver a los cuatros “guapos” completos tirando rostro en la fiesta grande.

Y el desempance es para Monterrey y es que por tercer año consecutivo será el representante de la Concacaf en el Mundial de Clubes. Los regios viajaron más de 19 horas para disputar la justa mundialista de Marruecos 2013 en la que, más les vale, deben dar de una vez por todas el do de pecho a nivel internacional, ya que en el futbol mexicano se cansaron de ganar títulos. Los Rayados esperan al ganador del Repechaje entre Auckland City y Raja Casablanca. ¡Regios, ya pongan algo más que cabrito y demuestren que en México también se dan los omelettes!

¡Nos chutamos la próxima!