Efraín Palomino Morales
Especial La Raza del Noroeste
Esta semana es de clásico nacional de este lado del Río Bravo y aunque llama más la atención el próximo partido del Tri en las eliminatorias mundialistas, no falta quién esté con el santo en la boca esperando que el silbatazo inicial se escuche en el Estadio Azteca para ver al América y a las Chivas disputarse el honor de ser el equipo más popular de México. Mientras tanto, la abuela Chucha aprovechó el momento para abrir su cocina Las Garnachas Cascareras.
“¡Pásele, güerito, que aunque al Piojo se parezca en lo persona fina, aquí le servimos un caldo calientito de gallina! ¡Hágale caso a su antojo, señito, no vaya a ser que el chamaco le salga con cara de Jorge Vergara encabritado, y todo por no entrarle a los ricos tacos de guisado! ¡No lo piense mucho, marchante, y aproveche que hoy estamos al dos por uno en toda la comida, porque así como anda mi Rebaño Sagrado igual y me voy a la calle con todo y chivas!”, gritaba la doñita a diestra y siniestra.,
“A mí sírvame un pozole con harta cabeza picadita y es que mis Pumas por primera vez rugieron en el torneo y para no perder el hilo necesitamos estar bien comiditos y cerrar el torneo con dignidad”, dijo don Pedro, sentándose en una de las mesas. “Con tan poca leche ya se hace jocoque, mendigo viejo remilgón, mejor le serviré doble ración de chorizo para que se siente y con calma vea terminar el torneo desde el fondo de la tabla, tal y como lo haremos los que le vamos al Guadalajara”, respondió la doñita.
De pronto, mucha gente comenzó a entrar a la cocina exigiendo que la atendieran. La abuela Chucha, feliz por la demanda tan sorpresiva que llegó, se asomó a la calle para saber porqué de tanta gente y vio cómo el Chido One, con su gorra del América bien puesta, invitaba a pasar a todos para aprovechar que la birria tapatía estaba más barata que un plato con frijoles.
A lo que la doñita, sin más remedio, se unió a su nieto en los gritos de invitación y es que no había de otra más que hacer birria de la chiva caída.
Chanflazo, calcetinazo
y desempance
El chanflazo es para el anuncio que se hizo esta semana concerniente a que México tendrá de nueva cuenta un Gran Premio de la Formula 1 en el 2014. Será el mítico Autódromo Hermanos Rodríguez la sede de este evento que tiene vueltos locos a miles y miles de aficionados al deporte motor en nuestro rancho.
Mucho tuvo que ver el poderío del hombre más rico del mundo, Carlos Slim, y el hecho de que dos pilotos de la gran carpa sean mexicanos. ¡Ahora sí, a prender los motores!
El calcetinazo es, sin pensarlo tantito, para el regreso “triunfal” que tuvo Julio César Chávez Jr. y es que desde la ceremonia del pesaje aquello parecía más un circo que una pelea profesional de Box.
Primero que no daba el peso, luego que hizo hasta lo imposible para derrotar a la bascula y finalizó el hijo de la leyenda con una mediocre pelea en la que, incluso, tuvo la ayuda de los jueces para levantar la mano en señal de triunfo. ¡Y luego no quieren que mejor uno vea en la tele a la señorita Laura!
Y el desempance es para el drama que se traen en el seno de la Selección Mexicana de Futbol por el nuevo (y reiterado) desaire que les ha hecho el “fenómeno” (por las chelas que se avienta de golpe y sin chistar) Carlitos Vela.
Hay tienen que Víctor Manuel Vucetich pecó un poco de inocente al pensar que con la salida del Chepo a Vela le daría la gana volver al Tri, sin embargo, a este compadre ni invitándole las del estribo vendría a ponerse la verde.
¡Nos chutamos la próxima!
