Efraín Palomino Morales
Corresponsal de La Raza del Noroeste
Después de chutarse las churronovelas de la suegra al no haber cáscara azteca, después de ir a misa en domingo al no escucharse aún el silbatazo inicial, después de espiar a la vecina bañarse al no tener mejor espectáculo que ver; por fin la espera terminó. Este viernes arranca el Apertura 2013 del futbol mexicano y en la cantina La Cáscara de Seattle los alcoholes fluían como llovizna de julio.
“¡Ya lo pasado, pasaaado, no me interesa, si en el torneo pasado con mis Chivas sufrí y lloré, todo quedó en el ayer! ¡A Jorge Vergara ya olvidé, ya olvidé, ya olvidé! ¡Tengo en la vida por quién vivir, Aldo De Nigris nos ama y lo amamos, ya nunca más estaré, sola y triste otra vez! ¡Pido un aplauso para el torneo que por fin ha llegado, mil gracias por tanto y tanto futbol! ¡Vivo enamorada y me he enamorado que feliz estoy!”, cantaba la abuela Chucha con botella de tequila en mano.
“No se haga muchas ilusiones, mi estimada cabecita de algodón –dijo don Pedro, sentándose a un lado de la doñita y continuó- la llegada de Aldo no le quitará a su Rebaño la malaria que se cargan, es más, De Nigris terminará contagiándose de lo maleta y será el mesero de lujo que servirá la birria tapatía a los que sí seremos contendientes al título en este Apertura 2013”, concluyó el viejo remilgón, mostrando orgulloso su nueva playera de los Pumas de la UNAM.
Cuando Chuchita estaba a punto de soltarle una cachetada al viejo, el Chido One a la cantina entró y como Chente… Fernández, no vayan a creer que Fox, se aventó una buena canción. “¡Nadie soñaba ni el día, ni cómo habría de acabar don Miguel Herrera “El Piojo” villano de la Liga MX, deshonra del Atlante y aguilero profesional! ¡Cierren las puertas señores, yo mismo voy a soltar, y vayan encendiendo cirios a los que al América vinieron a insultar!”, cantó el chilango americanista. De pronto: ¡Enmudeció el palenque cuando la abuela Chucha en el redondel, volando al ras del suelo, sin darle tiempo al Chido One de saltar, se le estrelló en el pecho, le abofeteó la cara y de fieros jalones de orejas, la sonrisa le arrebató, y enmudeció el palenque cuando la doñita enloquecida remataba a don Pedro de un beso, poniéndose alegre a cantaaar!
Chanflazo, calcetinazo y desempance
Y para los malinchistas que aseguran que la cáscara mexicana es como la leña de pirul que nomás sirve para hacer llorar, el chanflazo es para la Selección Mexicana de Futbol Femenil que participa en la Universiada de Kazán 2013 y es que disputó la final de este importante torneo deportivo a nivel mundial ante Gran Bretaña. Es con estos resultados como se le puede ir quitando lo acomplejado al futbol mexicano y es que estas jóvenes han demostrado que para patear un balón se requiere fuerza, disciplina pero también corazón y sangre guerrera. ¡Ahora ya sabemos quiénes taren los shorts bien puestos en México!
El calcetinazo es para el mal momento que vive el “Chepo” de la Torre al mando del Tri y es que nadie puede negar que la actuación de México en la Copa Oro está, como dirían en mi pueblo, pal perro. Pero más allá del funcionamiento futbolístico del equipo, el mal momento también es personal, ya que el “Chepo” se ha visto superado por sus nervios y hasta reta a la prensa ante las constantes críticas que recibe. ¿Pues qué esperaba? ¿Qué lo apapacharan y hasta serenata le llevaran? Falta un año para el Mundial de Brasil y creo que es hora de tomar decisiones, y no cuando ya estén quemados los frijoles.
Y el desempance es para el Campeonato Mundial de Taekwondo que se realiza en Puebla y es que este deporte ha venido a inyectar de motivación a las nuevas generaciones de deportistas en México, a tal grado que es la disciplina que más medallas olímpicas ha dado a este país en los últimos años. Llevar esta clase de torneos a países como México es impulsar aún más el nivel de los taekwondoínes de toda Latinoamérica, ya que existen grandes exponentes en todo el continente que pueden ponerse al tú por tú con los mejores del mundo. ¡Al menos en este deporte es importante estar de la patada! ¡Ahí te hablan “Chepo”!
