De clásicos y otros antojos

Efraín Palomino Morales

Corresponsal de La Raza del Noroeste

Estamos a tres jornadas de que concluya el torneo regular de la Liga MX y mientras unos andan volando alto rumbo a la fiesta grande del futbol mexicano, otros ven cómo se esfuma el sueño de meterse a la Liguilla. Mientras tanto, la abuela Chucha aprovechó el momento para abrir su cocina las Garnachas Cascareras e invitar a todos a pasar con singular alegría.

“¡Pásele, güerito, que aunque se parezca al Chepo de la Torre en lo corajudo, aquí le servimos unos tamales de rajas con queso para que se ponga como el Tri bien cojonudo! ¡Hágale caso a su antojo, marchante, no vaya a ser que el chamaco le salga con cara del Piojo y todo por no echarse unos tacos de gallina americanista o de ojo! ¡No lo piense mucho, señito, que como dice el dicho: barriga llena, cáscara contenta!”, gritaba Chuchita a diestra y siniestra.

“Yo sí le agarro la palabra, mi cabecita de algodón, y sírvame unos tacos de gallina americanista y es que este fin de semana mis Pumas bajarán a los pichones de Coapa de la nube en que andan”, dijo don Pedro, sentándose en una de las mesas. “No se confié, mi estimado viejo remilgón, no vaya a ser que le den gato por fiera y a la mera hora salgan con la cola entre las patas y maullando como las Gatitas de Porcel”, respondió la doñita, guiñándole el ojo a don Pedro. “Si de platos de segunda mesa hablamos, mejor sírvame unos tacos de chiva tapatía, al cabo que han de estar al dos por uno, con eso de que ya se están echando a perder”, dijo don Pedro, sonriéndole a Chuchita.

De pronto, el Chido One a la cocina entró y con más hambre que pelón de hospicio a su abuela con osadía se dirigió. “Ya que están hablando de platillos de plebes, sírvame sin demora una pancita… pero de gato marrullero, porque en el clásico de chilangolandia mis Águilas saldrán airosas y de paso dejarán fuera de la Liguilla a las mininas universitarias”, dijo el chilango, barriendo con la mirada a don Pedro. Cuando a punto estaban de agarrarse del chongo, la abuela Chucha intervino. “Para calmar los ánimos, la casa les invita el platillo especial: moronga calientita, para que los dos se me sienten… y a gusto arreglen sus diferencias de clásicos y demás antojos”, dijo la doñita, mientras los presentes soltaba la carcajada y en la telera comenzaba el partidos de la jornada.

Chanflazo, calcetinazo y desempance

El chanflazo es para el recinto más sagrado que tenemos los mexicanos… y conste que no es la Villa ni la cantina “El Tenampa”, para nada, se trata del estadio Azteca y es que el portal estadounidense Bleacher Report realizó una encuesta para definir al estadio de futbol más famoso del mundo y resulta que la casa de la Selección Mexicana superó a recintos como Wembley y el Maracana.

Más allá del amor que le podemos profesar al Azteca por ser mexicanos, se encuentra la cuestión histórica y es que el Coloso de Santa Úrsula albergó dos finales de Copa del Mundo en las que los dos mejores jugadores de la historia (Pelé y Maradona) se hicieron inmortales.

El calcetinazo es para los desafortunados hechos suscitados esta semana en el Maratón de Boston. Mucho se ha escrito y opinado al respecto y no resta más que unirse al dolor de las familias que perdieron a algún ser querido en estos atentados y para pedir por la pronta recuperación de los que aún se encuentran sanando heridas en el hospital.

Nada justifica la violencia y menos cuando se utiliza de manera cobarde y artera, sin dar la cara para al menos defenderse; lo ocurrido en Boston deja en claro que la batalla en contra de la sin razón es constante y que no debemos bajar la guardia, así sea en un evento deportivo.

Y el desempance es para los “ricachones” de la cáscara mexicana y es que la revista Forbes publicó a los que con dinero matan carita en el futbol azteca. Resulta que el mejor pagado en nuestro rancho para nada se peina de copete y mucho menos le dicen el Cuau; hay tienen, mi raza, que el delantero chileno de Monterrey Humberto Suazo recibe 3.3 millones de dólares al año, seguido muy de cerca por el ecuatoriano del América Christian Benítez con 2.7 millones de billetes verdes y del argentino de Tigres Lucas Lobos con 2.2 millones de los buenos.

¡Ya sabemos quiénes dispararan la siguiente ronda de espumosas!

¡Nos chutamos la próxima!