Seattle es el centro de atención

John Boyle

Escritor de The Herald Writer

Los juegos de la NFL no se ganan en marzo, eso lo sabe cualquier fanático de futbol americano, pero eso no significa que percepciones de un equipo no cambien en este mes. Antes de que la nueva temporada inicie – que significa que estamos en la parte donde equipos hacen cambios y transferencias – los que han prestado atención saben que los Halcones Marinos tenían algo bueno después de que terminaran la temporada con un récord de 11-5 y a segundos de llegar al juego del campeonato de la NFC. Pero después de que Seattle adquiriera al receptor Percy Harvin en un trato la semana pasada, y después firmaron a los defensores y agentes libres Cliff Avril y Michael Bennett en los siguientes días, los Halcones Marinos de Seattle han logrado, en los ojos de muchos observadores, convertirse de un equipo a la alza, al equipo a vencer sin siquiera pisar el campo de juego.

Siguiendo las transferencias que mandaron a Harvin a Seattle y a Anquan Boldin a San Francisco, el casino MGM Grand puso a los dos equipos como favoritos para llegar al Súper Tazón.

Y otros medios los ponen como los primeros.

ESPN.com puso a Seattle a lo alto de su ranking antes del draft. El periódico USA Today analiza todas las transferencias y calificó con una [“]A[”] – lo más alto- a Seattle, diciendo: [“]El lado ofensivo (Harvin) y el defensivo (Avril y Bennett) han sido recargados. Los 49s deberían de preocuparse.[”]

Greg Cosell, uno de los analistas más respetados en el futbol americano, elogió los movimientos de Seattle en una columna que escribió para Yahoo! Sports, terminando diciendo:

[“]Estaré muy ansioso para ver a Seattle en el 2013. Ellos podrían ser el modelo que la NFL seguiría en el futuro – la fusión ideal de fútbol americano sabatino con el dominical.[”] Esto no significa nada hoy, ya que el equipo de ensueño de las Águilas de Filadelfia no llegó a eso hace dos años. Sin embargo, es interesante ver toda la atención que se está dando a una franquicia que está acostumbrada a volar bajo el radar.

Y si los movimientos funcionan, la fanaticada de Seattle va a continuar creciendo hasta este otoño.