Clásico diferente en “La Liga”

BARCELONA (AP)

En polos opuestos de estado de ánimo, lugar en la clasificación y estilos futbolísticos, Barcelona y Real Madrid se miden el domingo en el clásico de la liga española de fútbol, una vez más con el título en juego pese a que la campaña apenas comienza.

Transcurridas seis fechas del campeonato, el Barsa amenaza con recuperar su reinado de tres títulos seguidos, que se interrumpió la temporada anterior con la coronación del gran rival blanco con un récord de 100 puntos y 121 goles bajo el mando José Mourinho. Ahora, el relevo de Pep Guardiola en el banquillo catalán, Tito Vilanova, no podría haber empezado mejor el camino por la reconquista, pues presenta un balance perfecto de seis victorias y 18 puntos en la cima de la tabla clasificatoria, a un triunfo del récord histórico del club.

El Madrid, derrotado en Getafe y Sevilla, alcanza el choque en Barcelona en la sexta posición, a ocho puntos de distancia y, pese a tres victorias seguidas, presenta preocupantes síntomas de disensión interna.

Cristiano Ronaldo parece haber recuperado su mejor forma con dos tripletas al hilo, la ultima en la goleada del miércoles por 4-1 al Ajax por la Liga de Campeones, donde figura como máximo cañonero. El portugués, goleador en los últimos cinco clásicos, suma 12 dianas en 10 partidos. Pero la mejora de resultados no parece acompaña de un buen clima en el vestuario, donde el sector español apoya al central Sergio Ramos en su particular pulso con Mourinho, quien lo castigó con la suplencia tras perder en Sevilla.

La polémica se avivó tras la sustitución del mediocampista Mesut Oezil en la fecha más reciente ante el Deportivo, en que Ramos fue desplazado al lateral derecho. El once de Mourinho ante el Barsa es, pues, toda una incógnita, sobre todo tras la reciente reaparición del brasileño Kaká, que intensifica la competencia para Oezil y Luka Modric en la mediapunta.

Al Barsa le validan sus resultados más que su juego, irregular hasta la fecha, pues se ha visto seriamente comprometido por Osasuna, Valencia Granada y finalmente el Sevilla, donde debió remontar un 2-1 en contra en los últimos dos minutos.

Pero a diferencia del Madrid, imágenes como la discusión entre el argentino Lionel Messi y David Villa en el partido ante el Granada se han enterrado pronto. Posteriormente, el plantel escenificó su feliz estado anímico con una comida de hermandad y los problemas futbolísticos no han conseguido enturbiar el ambiente, al menos de puertas afuera.

Casos inquietantes como la sequía anotadora de Cesc Fábregas por siete meses han sido revertidos con tres tantos del canterano en los últimos dos partidos, el último, un triunfo por 2-0 en cancha del Benfica por la Liga de Campeones. Incluso el chileno Alexis Sánchez, muy criticado en la presente temporada, pareció recuperar su olfato goleador en Lisboa al anotar el tanto inicial, y revalidó candidatura para formar de inicio en el clásico junto a Messi.

El argentino, con 10 dianas en 10 partidos oficiales en lo que va de curso, sigue siendo la mejor baza ofensiva de Vilanova, quien recuperó al lesionado Andrés Iniesta pero perdió nuevamente al capitán Carles Puyol tras luxarse el hombro ante el Benfica.

La defensa es el principal quebradero de cabeza del técnico barcelonista, que esperara a última hora al central Gerard Piqué pero probablemente deberá formar con Alex Song y el argentino Javier Mascherano en la retaguardia.