Efraín Palomino Morales
Corresponsal de La Raza del Noroeste
La final del Clausura 2012 del futbol mexicano se está disputando con harta pasión y, aunque trae un sabor totalmente norteño, en la cantina La Cáscara de Seattle el ambiente era de felicidad y es que muchos paisanos del bajío brindaban por el ascenso de los Esmeraldas del León.
“¡No vale nada la Liga de Ascenso, la Liga de Ascenso no vale nadaaa! ¡Comienza siempre sumando, y así sumando se acaba! ¡Por eso es que en el futbol, la Liga de Ascenso no vale nadaaa! ¡Bonito León Guanajuato, su fiera con su afición, ahí se apuesta la vida y se respeta al que gana, allá en mi León Guanajuato, la Liga de Ascenso ya no vale nada!”, cantaba un viajero que en la barra de la cantina invitaba a todos una ronda más.
“¿Así como ruge, muerde? ¿O el león no es como lo pintan? -preguntó busconamente la abuela Chucha al forajido, sentándose a su lado y continuó- Porque aquí hay unos que se creen fieras –hizo una pausa y barrió con la mirada a don Pedro- pero a la hora de entrar al área chica y meterla ya ni rasguñan”, dijo la doñita. “¡Usted arrejúntese, señito! Que no hay panza verde que se pandee y menos si se trata de echarse una birria tapatía”, respondió el forajido, guiñándole el ojo. “No se confíe, mi fiera del bajío, no vaya a ser que después de diez años de ausencia me lo rasuren en Primera División y ni las uñas, perdón, las garras meta…”, dijo Chuchita soltando la carcajada.
De pronto, el Chido One a la cantina llegó y con cara de pocos amigos a los presentes una canción les dedicó. “¡Por la lejana montaña, va cabalgando un Piojo, vaga solito en el mundo, y va deseando la muerte! ¡Lleva en su pecho el escudo del América, va con la playera crema destrozada, quisiera perder la vida y reunirse con sus Águilas! ¡Las quería más que a sus Rayados, y las perdió en la Liguilla, por eso lleva una herida, por eso busca al Temo!”, cantó el chilango americanista.
“No se agüite, chamaco. Mejor échese una espumosa y festeje con nosotros el ascenso de la fiera a la Primera División como muchos villamelones que a falta de pan le entran a la tortilla”, dijo el forajido, invitándole una fría al Chido One y pidiendo al mariachi que se entonará, otra vez y nomás por el puritito gusto, Caminos de Guanajuato.
El chanflazo es para el “sencillito” de Hugo Sánchez y el “mostachón” de Ricardo Lavolpe y es que ambos regresan al futbol mexicano y, aunque para muchos son tragos difíciles de tragar, ambos son entrones y le darán al torneo saborcito y picor. El Pentapichichi firmó con los Tuzos del Pachuca, mientras que Lavolpe regresa al equipo de sus amores: el Atlante. No hay que olvidar que este par de alegres compadres traen una vieja rencilla de aquellos tiempos en que sus intereses estaban en el Tri y ahora que se verán nuevamente las caras puede que lo saquen como chisme de candidatos y los ratings suban como debate con edecán.
El calcetinazo es para el “sencillito” de Hugo Sánchez y el “mostachón” de Ricardo Lavolpe y es que ambos regresan al futbol mexicano y, aunque para muchos son tragos difíciles de tragar, ambos son entrones y le darán al torneo saborcito y picor. El Pentapichichi firmó con los Tuzos del Pachuca, mientras que Lavolpe regresa al equipo de sus amores: el Atlante. No hay que olvidar que este par de alegres compadres traen una vieja rencilla de aquellos tiempos en que sus intereses estaban en el Tri y ahora que se verán nuevamente las caras puede que lo saquen como chisme de candidatos y los ratings suban como debate con edecán.
Yel desempanze es para “Chicharito” Hernández, Andrés Guardado, Giovanni Dos Santos y Rafael Márquez y es que estos ratones verdes dejarán de lado eso de echar pata para participar en la subasta de osos de peluche Fredo a beneficio de los niños con cáncer el próximo 29 de mayo en el Papalote Museo del Niño.
Lo recaudado se donará al Hospital Infantil Federico Gómez y los Comedores Santa María. Este tipo de actividades dignifican a los deportistas, ya que los muestra como personas sensibles ante la sociedad. ¡“Chicharito”, regálale un peluche al Chepo, digo, para que no te extrañe en los Juegos Olímpicos.
¡Nos chutamos la próxima semana!
