Efraín Palomino Morales
Corresponsal de La Raza del Noroeste
Después de la balacera ocurrida a las afueras del estadio de Santos, la cantina La Cáscara de Seattle cerró por pura precaución, mientras que la abuela Chucha su cocina Las Garnachas Cascareras abrió sin ningún temor de Dios.
“¡Pásele güerito, que para el susto le tengo un pico de gallo sin aguacate a la Oswaldo Sánchez! ¡No lo piense mucho señito, que aquí la única violencia que usamos es para sacar a los de la Femexfut que aplican la del apóstol 13 que comen y desaparecen!”, gritaba con enjundia la doñita.
“A mí sírvame unos tacos de lengua a la Justino y es que nadie cómo ese para arreglar todo con palabras, ahora resulta que salió a calmar las aguas diciendo que invertirán en más seguridad para los estadios. ¡Si no pudieron pagarle a un guarro que cuidara a los calenturientos de la Sub 22 en Ecuador, menos cuidarán a la afición que acuda a los estadios!, dijo muy molesto don Pedro.
“No se alebreste viejo remilgón, que el problema de la inseguridad en los estadios es trabajo de la policía, federativos y la afición.
¿O qué, los descerebrados de la porra de Pumas que armaron tremendas broncas en el estadio Cuauhtémoc el domingo pasado son unas blancas palomitas? ¡Pura cajeta y no de Celaya es la que tienen en la cabeza porras como esa!”, respondió muy encabritada la doñita.
En eso, el Chido One a la cocina entró y con total soberbia a su viejita se dirigió. “Sírvame unas tortas ahogadas en honor a unos rojinegros que ni como esparrin dieron el ancho y es que mi porra con muchas ganas se quedó de unos cuantos trancazos soltar”, dijo el desafiante americanista.
“Hablando del Rey de la colonia Roma y este que con su cobre se asoma. Y para que se te quite lo broncudo bravucón, sólo unos frijoles te he de servir”, respondió Chuchita. “¿Pues no que tan buena cocinera? ¡Los frijoles que me quiere dar huelen a quemado!”, contestó burlonamente el chilango. “Puede ser que a la mejor cocinera se le quemen los frijoles, pero prefiero que te los comas y que los únicos balazos que sueltes sean en el baño y no en un estadio”, le respondió la doñita, mientras todos en la cocina soltaban tremenda carcajada.
El chanflazo es para un héroe que, sobre todo, es un admirable capitán y conste que no me refiero al que ahorita está en las salas de cine haciéndote comer palomitas como pelón de hospicio sino al “Chatón” Enríquez, quien obtuvo el balón de bronce por ser el tercer mejor jugador del Mundial Sub 20 según los directores técnicos participantes, y demostró que basta jugar con el corazón y muchos… blanquillos para sobresalir. ¡Chatón, invítales unos omelets a los de la Sub 22, para que vean que también se pueden usar en otras cosas!
El calcetinazo es para el director de Selecciones Nacionales Héctor González Iñárritu y es que en vez de nombrar a la selección Sub 20 como nuestra representación en los Juegos Panamericanos de Guadalajara 2011 sigue amachado como la mula de la india María a que nos representa la Selección Sub 22, la de la juerga en el Hotel Quito y el papelón en Argentina. ¡Iñárritu, suéltate de la rienda de Justino y Decio y fájate los pantalones, recuerda que donde hubo fiesta, globitos quedan!
Y el desempance es para Jorgito Vergara y es que a muchos nos podrá caer como tequila sin sal y limón pero vaya que está haciendo un trabajo extraordinario en sus fuerzas básicas. La afición en México está orgullosa de la Sub 17 que fue campeona y la Sub 20 que obtuvo el tercer lugar, pero lo interesante es que varios canteranos del corral tapatío figuraron en ambas selecciones. ¡Jorgito, ya que a ti sí se te da, cámbiale los pañales a Justino y Decio, ya vez que parecen dos chamacos sin entendederas!
¡Nos chutamos la próxima semana!
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