La Raza del Noroeste.
La MLS, una liga de fútbol mucho más joven que la liga mexicana, en un país donde muchos otros deportes de alto nivel compiten por la atención de los aficionados, no ha sido particularmente grata para los jugadores mexicanos.
Muchos han llegado hacia el final de sus carreras, y su contribución ha sido marginal, por eso este año los ojos estarán puestos en Rafael Márquez (Red Bull), que por primera vez estará un año completo, y en Omar Bravo (Sporting Kansas City), que debuta en la liga la próxima semana.
Un reto muy Bravo
Kansas City es una ciudad en le medio del país, donde la población hispana no es muy notable, y donde la práctica de nuestro fútbol no es popular.
El equipo de la ciudad se encuentran cambiando toda su estrategia y, después de jugar varios años en un estadio de beisbol improvisado para el fútbol, se encuentra construyendo un complejo deportivo con estadio para el equipo.
Los antiguos “Hechiceros” tuvieron en “el Piojo” López, hasta el 2009, su jugador latino más notable, pero en líneas generales no tienen muchos hispanos, y eso en teoría hace más difícil adaptarse al estilo de juego.
El único hispano del equipo, además de Omar, es el hondureño Roger Espinoza, lateral izquierdo que seguramente le servirá de puente porque se educó en este país y habla perfecto inglés.
El reto será dificil, pero Bravo parece haberlo tomado en serio, “Acude diario a entrenar, le echa ganas, no descansa en ninguna jugada”, dijo a la AP el entrenador del Sporting Peter Vermes.
“Ha añadido algo, el aspecto de mentor. Está trabajando con algunos de los otros integrantes del equipo, y aguarda a los momentos específicos para hacerlo, los más oportunos”, agregó.
¿Qué busca Rafa?
La verdadera razón por la que Rafael Márquez se unió a la MLS es todavía un misterio, por supuesto, si se busca una diferente al dinero, porque Márquez llegó al Red Bull con un ingreso anual garantizado de $5.5 Millones de dólares.
Razón suficiente, para casi cualquier jugador del mundo.
Márquez y Bravo seguramente despiertan el apetito de mercadeo de la liga y sus patrocinadores, Telefutura y Galavisión, sin ir más lejos, anunciaron ya que transmitirán cinco partidos de cada uno de los ídolos mexicanos en la temporada regular.
La última verdadera estrella del fútbol mexicano en la MLS, Cuauhtémoc Blanco, dejó una huella sólida a pesar de sus 36 años; veremos si unos mucho más jóvenes Bravo y Márquez, cumplen.
