¿La misma gata… nomás que revolcada?

Efraín Palomino Morales

Corresponsal de La Raza del Noroeste

A diferencia de otras semanas, esta vez la cantina La Cáscara de Seattle parecía un autentico velorio y es que el Chido One, con botella en mano y un cuadro de sus últimas Águilas campeonas, sus penas en la barra curaba.

“¡No sabía de tristezas ni de lágrimas ni nada que me hicieran llorar! ¡Yo sabía de campeonatos y de triunfos porque a mí desde pequeño eso me enseñó Coapa! ¡Yo jamás sufrí, yo jamás lloré, yo era muy feliz, yo vivía muy bien! ¡Hasta que a Manolo conocí, vi al fútbol con dolor, no te miento fui feliz aunque con muy pocos títulos, y muy tarde comprendí que en el América no debiste estar porque ahora tu boina rodó y no está como ayer y no estará nunca más!”, cantó el Chido One con tremendo dolor.

Don Pedro que era Puma de corazón, otra ronda invitó al amargado chilango y la siguiente canción le entonó. “¡Yo sé bien que Manolo está afuera, pero el día que él se muera por el título que les dio van a llorar! ¡Dirán que no lo quisieron pero van a estar muy tristes y así se van a quedar! ¡Con títulos y sin títulos, Manolo siempre hace lo que quiere y su palabra en el fútbol mexicano es la ley! ¡No tiene cabello ni pena ni nadie que lo comprenda, pero Manolo en nuestra cáscara es un Rey!”.

El Chido One para nada estaba de acuerdo y con otra canción a Panchito Hernández, un gran americanista que llevó a las Águilas a su época dorada en los 80″s, con gran admiración recordó. “¡Tú eres la tristeza de mis ojos que lloran en silencio por tu adiós! ¡Me miro y en el espejo veo en mi rostro el tiempo que he sufrido por tu adiós! ¡Obligo a que te olvide el pensamiento pues siempre estoy pensando en el América del ayer! ¡Prefiero estar dormido que despierto de tanto que duele que tu talento en el equipo ya no esté! ¡Cómo quisiera ah, que tu vivieras, que tus ojitos jamás se hubieran cerrado nunca y estar mirándolos!”.

“Ánimo chamaco, que en el fútbol el balón rueda para todos”, le dijo Don Pedro. “El único consuelo que tengo es la llegada al banquillo de uno de los americanistas más grandes que existen, el “Maestro” Carlos Reynoso”, comentó entre sollozos el chilango. “Sólo espero que esta vez, como siempre le pasa a los americanistas, no sea la misma gata… nomás que revolcada”, sentenció el viejo, sirviéndole un tequila más al Chido One.

El chanflazo es para la directiva del América y es que al fin llegó a un acuerdo con la esposa de Salvador Cabañas para concluir con la demanda que existía en su contra por la falta de pago salarial. A un año del terrible atentado del que fue víctima el delantero paraguayo, la directiva americanista hizo una oferta económica la cual fue aceptada por la esposa de Chava y es que, aunque no es la suma que pedían, si será suficiente para seguir con la rehabilitación de Salvador. Ya ven ¡hablando se entiende la gente!

El calcetinazo es para aquellos miembros de la familia futbolística que todavía creen que todo se arregla con el “billete por delante”. Apenas la semana pasada multaron a Michel Bauer con 2 mil salarios mínimos por sus fuertes declaraciones contra el arbitraje y esta semana tocó su turno a Aarón Padilla, presidente de la Comisión de Árbitros, de “mocharse” con una mordidita para arreglar este problema de lavadero y es que pagó 120 mil pesos por responderle al presidente del América. ¡Camaradas, calladitos se ven más bonitos y con más dinerito!

Y el desempance es para José Luis Trejo, quien en la siguiente jornada cumplirá 300 partidos dirigidos en Primera División. A lo largo de sus 12 años como estratega ha dirigido a los siguientes equipos: Toros Neza, Cruz Azul, Chiapas, Pachuca, Tigres, Necaxa, Morelia, Estudiantes y Puebla. Su máximos logros son el subtitulo de la Copa Libertadores al frente de Cruz Azul en 2001 (aquella mítica final frente a Boca Juniors) y el campeonato con el Pachuca en el Clausura 2006. No cabe duda que ¡más sabe el cascarero por viejo que por diablo!

¡Nos chutamos la próxima semana!

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