La Copa es de Toda España

AP

MADRID (AP) — La selección de España, flamante campeona mundial, recibió una apoteósica bienvenida el lunes, de un país que por un momento olvidó las penurias económicas, las disputas políticas y las rivalidades regionales.

Cientos de miles de personas —probablemente más— atestaron las avenidas históricas de Madrid mientras un autobús descapotado llevaba a la seleccción de fútbol por calles atestadas donde eran ovacionados en un mar de gente ataviada de amarillo y rojo, los colores de la bandera española.

Los festejos en Madrid presentían una gran unidad nacional, pues en esa ciudad ese sentimiento se encuentra en su máximo nivel. Sin embargo, hubo ejemplos sorprendentes de apoyo de lugares inesperados, como la región autónoma de Cataluña, que desde hace mucho ha buscado una mayor autonomía, así como la región separatista vasca, donde cualquier asunto proespañol suele ser desdeñado.

La gran fiesta por las calles de Madrid llegó después de que la selección visitó el Palacio de la Zarzuela, que normalmente acoge asuntos de estado.

Sin embargo, los jugadores conversaron y bebieron con el rey Juan Carlos, quien dio abrazos a varios jugadores y le dio al técnico Vicente del Bosque algunos golpecitos en las mejillas y el pecho.

“Sois ejemplo de deportividad, nobleza, buen juego y trabajo en equipo”, dijo el rey Juan Carlos al saludar a los jugadores en el Palacio Real.

“Habéis hecho vibrar a todos los españoles, haciendo realidad nuestros sueños y proyectando el nombre de España en el mundo”, expresó Juan Carlos, según le agencia Europapress.

Posteriormente vino el viaje en el autobús descapotado por el centro histórico de Madrid, el epicentro de los festejos por segundo día consecutivo.

Las multitudes atestaron las calles y rodearon el autobús, casi todos visitiendo los colores nacionales a lo largo de la ruta de cinco kilómetros por la que se trasladó el autobús y los jugadores saludaban y levantaban la Copa del Mundo por los aires.

Al final de la ruta, los bomberos mojaron con sus mangueras a los aficionados, debido a que la temperatura alcanzó los 36 grados Celsius.

Resta por verse si este título, el primer Mundial en la historia del fútbol español, ayudará realmente a unir al país.

Las autoridades dicen que unas 75.000 personas festejaron la victoria el domingo por la noche en Barcelona, donde el día previo más de un millón de personas protestaron la decisión de un tribunal que dictaminó que la región autónoma de Cataluña debía seguir formando parte de España.

Sin embargo, también hubo puntos de vista discordantes.

“No creo que la euforia dure demasiado”, expresó Paul Preston, profesor de historia de la London School of Economics especializado en España. “Tal vez suavice el impacto de las noticias económicas negativas, pero no tendrá un efecto a largo plazo”.

“No tendrá impacto alguno en Cataluña. Hay que ver la intensidad del malestar que reina allí para creerlo”, agregó.

De todos modos, hay quienes creen que este título ayudará a unificar a los españoles.

“Espero que, Dios mediante, la bandera de España implique que somos españoles y no fascistas, como hasta no hace mucho”, manifestó Soledad González, guardia de seguridad de 51 años.