Uruguay hirió de muerte a “bafana”

AP

PRETORIA, Sudáfrica (AP) — Diego Forlán silenció las vuvuzelas el miércoles con dos goles que abrieron las puertas a una victoria de Uruguay por 3-0 sobre Sudáfrica y comprometieron seriamente las posibilidades de los anfitriones a la segunda ronda de la Copa Mundial.

Hacía 20 años que Uruguay no ganaba un partido en los mundiales, cuando se impuso a Corea de Sur en Italia 1990. El entrenador era el mismo entonces y ahora: Oscar Washington. Tabárez.

La selección “Celeste” tiró de calidad, experiencia y oficio en el momento más complicado y heló el ambiente en el ya de por sí gélido estadio Loftus Versfeld de Pretoria.

Mucho Forlán

Forlán anotó el primero de la noche a los 24 minutos con un tiro desde 30 metros. El balón resbaló levemente en la espalda de un rival y cayó bombeado, por detrás del arquero Itumeleng Khune.

El ariete del Atlético de Madrid aumentó a los 80 de penal, luego de una falta contra Luis Suárez dentro del área que causó la expulsión de Khune. Alvaro Pereira marcó el tercero en tiempo de descuento.

“Nosotros teníamos claro que debíamos estar fuertes en defensa”, dijo el goleador Forlán. “Supimos estar tranquilos y aprovechar nuestros ataques”.

“Todavía no hay nada definido, pero creo que hemos dado un paso importante”, señaló Tabárez. “No queremos que se terminen acá las cosas positivas. Mañana hay que olvidarlo y empezar a pensar en el siguiente”.

La derrota dejó en posición comprometida a Sudáfrica, corre peligro de pasar a la historia como el primer equipo anfitrión que no sobrevive a la primera ronda.

“Uruguay es un equipo con más experiencia; impusieron su experiencia en los momentos decisivos”, dijo Carlos Parreira, entrenador de Sudáfrica.

Suárez, otro problema

Tabárez alineó a tres delanteros —Forlán, Suárez y Edinson Cavani— con la misión que ayudasen en el medio. Los tres realizaron una tarea sacrificada de ida y vuelta, haciendo sentir su presencia en el centro del campo y en el área contraria.

“Creo que tenemos una equipo con vocación de solidaridad defensiva, pero le falta tranquilidad para manejar el balón en determinadas circunstancias”, explicó el técnico uruguayo. “Quizá este resultado nos ayude a mantener esa tranquilidad”.

Suárez fue una pesadilla para la retaguardia sudafricana, que apeló con frecuencia a faltas para frenarlo. Varios tiros peligrosos terminaron en atajadas de Khune.

Suárez también habilitó a Pereira para que marcase el tercero de cabeza segundos antes del pitazo final, cuando el equipo local jugaba con diez hombres.