El mundial de Fútbol ha terminado para los equipos de la región donde vivimos, la que compite bajo el nombre de CONCACAF.
Dasafortunadamente, por lo menos desde el punto de vista de resultados tangibles, no se mostró progreso, la región volvió a salir de competencia en Octavos de final, de hecho es la primera en “bajarse” del mundial (Japón podría salir mañana, y con ellos Asia).
Solo una vez, en los últimos 20 años, un equipo de la región ha llegado a cuartos de final, y fué precisamente cuando Estados Unidos y México se enfrentaron entre ellos en octavos, y los “Yankees” arrebataron al Tri el privilegio, en Corea-Japón 2002.
Las preguntas que sobresalen, y crearán especulación sin duda alguna en las próximas semanas, son, en opinión de quién escribe:
1. ¿Deben continuar los procesos de Bradley y Aguirre?
2. ¿Por qué no progresa la región en el fútbol internacional?
3. ¿Quién debe llevar la carga del progreso?
La respuesta a cada uno de estas preguntas es compleja, y es un tema de simple opinión, cada quien tiene la suya, con más o menos sustento, con más o menos argumentos que la acompañen.
He aquí algunas opiniones, para contribuir en la discusión.
¿Deben continuar los procesos de Bradley y Aguirre?
Tanto Sunil Gulati, el Presidente de la Federación de los EEUU, como Néstor de la Torre, Director de Selecciones Nacionales en México, han dicho este fin de semana que se reunirán en los próximos días con sus Directores Técnicos, y que de esas reuniones saldrá una decisión.
Los dos entrenadores enfrentan situaciones muy diferentes en sus oportunidades de empleo; mientras “El Vasco” podría ubicarse con relativa facilidad en España, quizás en un equipo de media tabla para abajo, Bradley, como buen entrenador estadounidense, tiene poco o ningún mercado fuera de este país.
Pero la respuesta de si deben seguir o si deben salir, debe plantearse bajo la lente de qué tanto puede el proceso extendido del uno, o el otro, contribuir a una mejor actuación en Brasil 2014.
En mi opinión, bastante poco, no es mucho lo que ellos pueden hacer solos, para mejorar los resultados de su país; es difícil afirmar que México, o EEUU no llegaron a cuartos por fallas de sus técnicos.
En líneas generales, México y EEUU no pasaron de Octavos porque el talento de sus futbolistas no está entre los mejores ocho paises del mundo.
El Ranking de la FIFA, una medida cuestionable pero conocida y con algún grado de aceptación, así parece mostrarlo.
Parece tambien lo puede mostrar la ubicación de jugadores de la CONCACAF en posiciones claves dentro de equipos grandes en la mejores ligas del mundo, que es marginal o mínima.
Si, hay jugadores de México y EEUU en Europa, (de Honduras y Costa Rica tambien), pero no son titulares indispensables, como porteros, medios creativos o goleadores, en los grandes del fútbol de Primera División de Europa.
De manera que no hace mucha diferencia si Bradley o Aguirre se quedan, porque el fútbol de la región debe progresar más en su talento individual, que en la capacidad táctica de un entrenador.
¿Por qué no progresa la región en el fútbol internacional?
La CONCACAF tiene tres realidades muy distintas en su desarrollo futbolístico.
1. Estados Unidos tiene muchos recursos para su práctica y capacitación, pero el nivel de interés es bajo y el “fútbol de calle”, la práctica informal desde la niñes, que es donde nacen más talentos individuales, es casi inexistente.
2. Centro América tiene mucha pasión y millones de niños corriendo desde temprana edad detrás de un balón, pero no hay recursos ni infrastructura suficientes para fortalecer las ligas profesionales o el fúbol juvenil, al nivel que se tiene en Europa o Suramérica.
3. México tiene muchos más recursos que Centroamérica, y la pasión por el fútbol que no tiene EU, por eso sigue siendo el país que logra resultados más consistentes, pero las razones de que no progrese de ahí, siguen siendo un misterio, o son ignoradas una y otra vez por quienes podrían liderar los cambios.
¿Quién debe llevar la carga del progreso?
Indudablemente, por el tamaño de su base de talento y del negocio del fútbol en su país, México debiera ser quien rompe hacia arriba la línea de progreso de CONCACAF, de hecho ha superado varias barreras a nivel de clubes y de selecciones, en competencias contra Suramérica.
Centroamérica vive una realidad difícil de cambiar a paso más rápido, por falta de recursos; Estados Unidos progresa lento, por la enorme competencia que tiene de otros deportes más rentables para empresarios y atletas.
México debe llevar esta carga, y ha progresado a nivel regional, pero a nivel mundial parece sucederle lo que a Inglaterra; debiera llegar más lejos, cuando se considera el éxito de su liga profesional, pero no lo hace cuando se enfrentan las últimas instancias.
Habría que revisar el papel de los extranjeros en la super ligas de esos dos países, habría que contar el número de porteros de talla mundial, nacidos en Inglaterra, jugando en la liga inglesa, o el número de goleadores de talla mundial, nacidos en México, jugando en la Liga Mexicana.
Mientras los porteros, los más hábiles y los que meten los goles, lleguen a esas ligas provenientes de otros países, el espectáculo será grandioso, el resultado para los empresarios excelente, pero el desarrollo del fútbol propio, estará limitado a posiciones menos definitivas.
Para ganar los grandes partidos del mundial se necesita la contribución mental y de talento individual, de jugadores de nivel mundial; de Pelés, de Maradonas, de Andrea Pirlos del 2006, de Ronaldos del 2002, de Zidanes del 98, etc.
Y esos jugadores no se forman siendo suplentes de extranjeros, ni siendo titulares en equipos de ligas pequeñas, o de media tabla para abajo.
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