Cae el primer sudamericano

JOHANNESBURGO (AP) — ¿Quién detiene la marcha de Brasil? Ciertamente, no será Chile.

Con un fútbol eficaz y contundente, Brasil derrotó el lunes 3-0 a una selección chilena borrada de la cancha para avanzar a un duelo contra Holanda en los cuartos de final de la Copa del Mundo.

Juan, Luis Fabiano y Robinho sentenciaron el partido para una escuadra de Dunga que controló las acciones de principio a fin y bajó de las nubes a un Chile que llegaba entonado luego de disputar una buena primera ronda.

El encuentro con Holanda el viernes en Port Elizabeth será un clásico entre dos equipos que dejaron atrás sus épocas de privilegiar el juego bonito por encima de los resultados, y que ahora pregonan un fútbol pragmático sin miedo a defender.

Esa nueva filosofía brasileña, forjada a imagen y semejanza de su técnico Dunga, frenó el “fútbol total” que pregona el técnico de Chile Marcelo Bielsa.

“Nos costaba lograr que la pelota llegara a los futbolistas libres nuestros en ataque y a las zonas que el rival desprotegía”, reconoció Bielsa. “Y a Brasil le pasaba lo contrario: donde nosotros ofrecíamos una grieta, la percibían y la aprovechaban”.

Brasil ratificó su dominio histórico sobre Chile, al que ha derrotado en sus tres partidos en mundiales, incluyendo en su último encuentro en los octavos de final de Francia 1998.

La verdeamarela también se impuso en sus dos enfrentamientos en las eliminatorias sudamericanas.

“Esto suele pasar con la mejor selección del mundo”, señaló el portero chileno Claudio Bravo. “Somos un equipo muchas veces frágil, sabemos atacar muy bien, pero también los partidos hay que saber defenderlos”.

Robinho volvió a hacerse festín contra los chilenos, a los que les ha marcado siete goles en seis partidos. Además del gol, su primero del torneo, comenzó la jugada del contragolpe en la diana de Luis Fabiano, que ahora suma tres tantos.

“Las conquistas individuales pasan a un segundo plano”, afirmó Robinho. “Lo importante es ser campeón del mundo”.

Los chilenos venían de plantarse de tú a tú —con un hombre menos— en la derrota 2-1 ante España en el cierre del Grupo H.

Ese encuentro alimentó las esperanzas de la “Roja” y puso en alerta a Dunga, que advirtió antes del encuentro en el estadio Ellis Park que los pentacampeones no se fiarían del peligroso equipo de Bielsa.

La solución brasileña: quitarle el balón a Chile, tapar sus salidas en el mediocampo y no perdonar en los contragolpes y jugadas a balón detenido. Dicho y hecho.

“Llegamos a este partido de manera justa, y la eliminación también es justa”, comentó Bielsa. “Tal vez el resultado podría haber sido un poco más corto, pero en líneas generales la superioridad de Brasil no la pudimos abreviar”.

Juan abrió el marcador a los 34 minutos en un tiro de esquina que pateó Maicon. El central se elevó en el corazón del área sin ningún jugador chileno a la vista y remató de cabeza directo a las redes.

Luis Fabiano hizo el segundo cuatro minutos después, cuando Robinho inició un contragolpe por la banda izquierda, cedió a Kaká por el medio, y el volante del Real Madrid habilitó al ariete del Sevilla con un balón milimétrico. Luis Fabiano dejó en el camino a Bravo y definió con el arco vacío.

Robinho redondeó la goleada a los 59 en otro contragolpe ante un pase de Ramires.

Las jugadas de peligro chilenas fueron escasas y llegaron cuando el resultado ya estaba escrito. Un remate de Jorge Valdivia pasó apenas por encima del travesaño a los 66 y después Humberto Suazo también mandó la pelota alta.

“Chile jugó excepcionalmente bien, tuvo mucha posesión del balón”, expresó Dunga. “Pero Brasil pudo tener el balance y el control”.