Fue un desastre, y los días que siguen a un desastre son muy frecuentemente, un desastre mayor.
La derrota del Sounders 0-4 a manos de Los Angeles Galaxy despertó casi la ira del técnico de Seattle, que fue muy vocal en su crítica al esfuerzo de los suyos, generó reacciones de la prensa contra jugadores específicos, y produjo el anuncio de reintegrar como un crédito el dinero que pagaron los aficionados.
Lo más duro fueron las palabras del entrenador, quien no tuvo reparo en culpar la falta de esfuerzo como la razón para la derrota.
“(Estuvimos) cerca de crear cosas, pero no creamos cosas”, dijo; “necesitamos gente que meta su cuerpo en el área, no necesitamos seis artistas, necesitamos jugadores que metan goles, necesitamos más movimiento, más esfuerzo”.
Bastante fuerte comentario; por lo menos uno de los redactores deportivos en inglés se extendió en la poesía sobre las sentencias de Sigi:
“Rara vez un jugador de Sounders entra con fuerza al área, raremente se mete en uno de los bien colocados tiros de esquina de Ljungberg”, dice en su comentario Steve Keller, el escritor “senior” del Seattle Times.
Párrafos después, le pone nombre a su crítica opinión:
“A dónde te fuiste, Fredy Montero”
“Montero se ha diluido como una camiseta dejada al sol; el no es el único Sounder que trabajó por teléfono (expresión en inglés para decir que no se esforzó), pero fué el más obvio”.
“Espere a Montero sentado, y espere a Montaño de titular el Sábado en Nueva York”, dice en otro aparte el columnista, notando la gran labor del juvenil que entró a reemplazar a su “paisano” y su ídolo.
Montero en la cancha
Repasando el juego contra Galaxy, es necesario decir que Montero tuvo un mal partido, y que de pronto sí le cae en parte el guante de “no se esforzaron como debían”, que lanzó el entrenador.
Fredy mostró poco esfuerzo en algunas jugadas específicas, a los 7 minutos en una jugada donde no encaró a sus rivales y prefirió centrar sin mucha fuerza, casi a la manos del portero; a los 13 desarmado con facilidad cuando volvía a encarar tres jugadores que lo esperaban.
A los 26, cuando no se desmarca, habiendo un enorme “hueco” a su izquierda, y en cambio sigue la jugada con desgano, a los 46 cuando un pase de Leo lo dejó en posición de penetrar las 18…
Desgano, si hubo, pero es muy difícil decir que fue el peor en la cancha, en un día en que muchos, si no todos los titulares, dieron pena.
Montero, por otra parte, estuvo apenas 53 minutos, Evans, como ejemplo, estuvo los 90, y no se ve una jugada en que el “delantero” meta su cuerpo por el balón en el área.
El colombiano fué además el único que remató al arco en el primer tiempo, cuando encontró un espacio, aunque estaba con pierna cambiada y el remate le salió a las manos del portero.
Los demás
Cuando usted pierde 4-0 en casa nadie se salva, es injusto apuntar, como lo hace este columnista, a un solo jugador.
Los centros de Ljungberg, por ejemplo, fueron en mi concepto, cualquier cosa menos bien colocados, la mayoría, sobre todo los de tiros libres, se quedaron cortos, en la cabeza del primer defensor.
La defensa estuvo horrible en los centros.
Fácilmente anticipados en el segundo gol y dormidos en el primero, cuando Riley y Vagenas casi que acompañan, no marcan, a Kirovski.
En el tercero, que Sigi llamó “Vergonzoso”, cuando Vagenas es pasado por el centro que no iba muy alto, y los de atrás se duermen, dejando a Dunivant llegar por sus espaldas.
De manera que es difícil poner la mayor parte de la culpa en quien estuvo menos minutos en la cancha, entre los titulares.
Pero algo hay en las palabras de Schmid que puede estar dirigido directamente a Montero, y sí, es posible que el goleador del año pasado “pague los platos rotos”.
“Le he dado a algunos jugadores rienda suelta, pero esa rienda se rompió”, dijo Schmid.
En cualquier equipo del mundo, cuando el “9”, no está metiendo goles, es un jugador fácil de criticar, es parte de ese oficio.
Montero es también el único jugador que ha hablado de irse de Sounders, que fué citado diciendo que “cuenta las horas” sobre una posible noticia de una contratación en Rusia.
¿Le crea eso antipatía con su técnico o directivos? no sabemos. ¿Tienen ellos información sobre su futuro que no han compartido con los medios de comunicación? tampoco sabemos.
Lo que no se ha dicho sobre el partido
Montero no está en su mejor momento, pero una defensa que permite cuatro goles en un juego debe darse pena, y Sounders amanecieron hoy como el equipo con más goles en su contra en la conferencia Oeste, además de ser últimos.
De manera que la prioridad de arreglar la defensa, como habíamos comentado incluso antes de este desastre, (Clíc), debiera ser mayor.
Lo otro que no se ha dicho, es, si bien es cierto que el ataque no produjo, Galaxy tiene la mejor defensa de la liga; solo dos equipos de ocho le han podido anotar un gol, y nadie le ha podido anotar dos; hasta donde sabemos, no anotarle al Galaxy no ha causado que otro equipo siente en la banca a su único verdadero delantero con olfato de gol.
Finalmente, nadie se ha tomado el tiempo de ver lo que hizo bien el Galaxy, y que tal ves el técnico verde no vió venir:
Los Angeles cambió su alineación para venir a Seattle, Chris Klein y Jovan Kirovski jugaron su primer partido como titulares en el año.
¿Quienes son ellos?, dos veteranos de 34 años, que nadie esperaba ver de titulares, pero que jugaron como “carrileros de sacrificio” cerrando la salida por los costados de Leo González y de James Riley.
Sounders no pudo “triangular” por los lados como normalmente lo hace, y siempre que llegaron juntos los verdes encontraron una organización de marca en relevo impecable, que presionaba la salida y obligaba a jugar de espaldas.
Galaxy no especuló pero si presionó los laterales y bloqueó la salida.
Dos de los 4 goles vinieron, además, en jugadas de balón parado; peligro que habíamos notado el Viernes pasado en la previa (Clíc). Donovan cobra perfecto y las variables del Galaxy funcionan, venciendo la organización de Seattle en los centros.
Bruce Arena, parece haberle ganado a nuestro entrenador la partida de ajedrez, en este sentido.
Pero de eso, entre lo que hemos podido leer, 48 horas después del juego, no ha comentado nadie.
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