Ni chana ni Juana

Efraín Palomino Morales

Corresponsal de La Raza del Noroeste

De nada sirvió que el Bofo regresara a su look de “greña suelta”, poco ayudó usar el uniforme negro, como la conciencia de nuestros dirigentes, y ni quién se fijó que el Vasco no le recordó el diez de mayo al árbitro como es su costumbre. ¿Por qué? Por estar todos con el Jesús en la boca esperando que el Tri atendiera a Chana y a Juana pero, como varios que yo conozco, no les cumplió.

La selección mexicana jugó su cuarto partido de preparación rumbo a Sudáfrica 2010 y, aunque por momentos mostró un juego vertical y dinámico al ataque, no tuvo la contundencia de los partidos pasados y se fue en cero contra su similar de Islandia.

Muy rescatable lo que hizo Pablo Barrera, quien sigue demostrando con su velocidad y desborde que es un indiscutible en el equipo que inaugurará la justa mundialista frente a Sudáfrica. Otro que levantó la mano fue Miguel Sabah y es que, a pesar de que entró de cambió en el segundo tiempo, fue el jugador que más cerca estuvo de marcar gol (Vuoso y Bautista, por ejemplo, comadreaban mientras tanto).

Los islandeses se mostraron duros y bien ordenados, lo que dificultó el accionar de nuestros paisanos, sin embargo, creo que estas pruebas son más beneficiosas para los verdes que ponerlos a cascarear con selecciones tan débiles como Bolivia, ya que hacen sudar a nuestros prietitos peor que los chilaquiles para la cruda dominguera (¿les quedó el saco?).

El Vasco sigue intentando rescatar “muertos” y no lo culpo por eso, ya que es tarea de todo técnico nacional dar oportunidad a jugadores con virtudes, sin embargo, el Bofo es un cartucho más “cebado” que cuete de quince de septiembre y Matías Vuoso no aporta la frescura de un Chícharo verde.

En fin, después de cuatro partidos el Tri sigue invicto en su preparación pre mundialista (tres triunfos y un empate) y de algo podemos estar seguros: con Chana o Juana, el chiste en este deporte es echar pata.

El chanflazo es para el actual campeón de nuestra cáscara: los rayados del Monterrey. Con la victoria que obtuvieron sobre el rebaño sagrado no sólo le demostraron a Jorgito Vergara que “del plato a la boca se cae la sopa” sino que, además, le arrebató a los tapatíos el liderato general de la competencia. Vucetich está logrando consolidar a los rayados como un equipo de respeto no sólo en casa y es que en la Copa Libertadores todavía están con vida y no dudemos en que sean protagonistas.

El calcetinazo es para una de las trompas más hociconas de nuestro rancho: Pavel Pardo. Ahora resulta que, según el capitán americanista, el torneo mexicano es mediocre. ¡Pues claro, compadre, todo torneo es el reflejo de sus jugadores! Para nadie es un secreto que el sistema de calificación de nuestra cáscara permite que equipos sin merecerlo entren a la Liguilla como Pedro por su casa, sin embargo, de este fútbol mediocre sale para pagar los tacos que nos echamos tú y yo, mi querido Pavel.

El desempance es para el único pelón en nuestra cáscara que tiene los “omelets” bien puestos: el Chelis. El todavía técnico del Puebla echó su “resto” sobre la mesa al asegurar que si no le gana al América se va. La postura del Chelis es plausible si tomamos en cuenta el gran trabajo que ha hecho con el equipo y es que no sólo los números lo abalan sino, sobre todo, la personalidad que le imprimió a los camoteros.