Es un mes decisivo para el fútbol en este país.
Es curioso, generalmente en nuestro continente, Enero es un mes de playa y “calentamientos”, los equipos de América, que no juegan torneos que pasan de un año a otro, (como sucede en Europa), se encuentran todos de vacaciones, en preparación para la temporada 2010.
La tendencia general es ir a una playa, donde se juega a la pelota sin presiones, mientras se recupera la condición física, que bajó por el descanzo, con ejercicio y entrenamiento; algunos disputan torneos de preparación, llamados “de verano” al sur del continente.
Al norte, el Interliga mexicano es el más conocido, y como se está en invierno, muchos equipos de la MLS viajan a tierras más cálidas, a iniciar pretemporada.
En los Estados Unidos sin embargo, y fuera de los campos de entrenamiento, el fútbol estará enfrentando las decisiones más importantes en mucho tiempo, dentro de la volátil historia de nuestro deporte en esta zona del planeta.
En la primera División, la MLS, el sindicato de jugadores y los directivos de la liga, estarán decidiendo si se ponen de acuerdo en un nuevo contrato, o rompen negociaciones y permiten que se inicie un paro, o una huelga.
La historia la reportamos aquí, con las declaraciones de Kasey Keller, y en mucho muestra los puntos que los mantienen aparte; el principal de ellos, el derecho de jugadores a ser agentes libres y negociar individualmente con otros clubes, como pasa en el resto del mundo.
Las posibilidades son solamente tres: acuerdan cambios que jugadores y directivos acepten, o se van a huelga, o prolongan el contrato por un corto plazo más, mientras acuerdan algo.
En la División II, que por muchos años vivió la paz de la USL, pequeña en público pero grande en organización y estructura, el desorden se armó con la salida de la liga de varios equipos, que se canzaron de ser manejados por empresas que poco o nada consideraban a los dueños de los planteles, para las decisiones.
De manera que se formó una liga disidente, pero la Federación de Fútbol (US Soccer) no aprobó ni uno ni otro para este año, como reportamos en esta historia..
La Federación propone que se pongan de acuerdo las dos ligas, y definan un modelo de operación conjunta, y provisional en el 2010; cosa nada fácil de hacer, si se tienen en cuenta los sentimientos abrasivos que dejó en USL la disidencia de la ahora llamada NASL.
La primera semana de Enero deberán tomarse decisiones sobre este modelo de transición, sin ser claro transcisión hacia donde.
El todo es que los casi 20 equipos que esperan competir en División II, no queden parados, y encuentren un modelo de reorganización que mejore el pésimo mercadeo y el mínimo atractivo al público, que ha tenido la USL en sus años de existencia.
El fútbol en este país está progresando, atrae más interés, y cada vez cuenta con más talento hispano; parece estar en el mejor momento para quedar establecido como profesional y respetable a nivel mundial; pero para lograrlo necesitará sortear con éxito estos dos difíciles obstáculos.
Seguiremos con detalle estos desarrollos, y les estaremos contando.
