Por SAMUEL PETREQUIN
Associated Press
CABINDA, Angola (AP) — La selección de Togo jugará en la Copa Africana de Naciones como tributo a las tres víctimas del ataque armado al autobús del equipo por obra de un grupo separatista en Angola, confirmó el domingo una fuente de la Confederación Africana.
Kodzo Samlan, vocero de la CAF, le dijo a The Associated Press que habló con los jugadores y “confirmaron que quieren jugar”.
“Los jugadores comprendieron que tenían que jugar, para honrar a los muertos”, dijo.
Algunos jugadores de Togo y el gobierno de su país habían indicado que el equipo se retiraría del torneo luego que tres personas murieron y ocho resultaron heridas en la emboscada del viernes.
Sin embargo, Samlan, que es togolés, dijo el domingo por teléfono desde Benguela, Angola, que la selección esperaba autorización de su gobierno para poder quedarse a jugar.
En la emboscada murieron un asistente de campo del entrenador, un vocero del equipo y el conductor del autobús, de acuerdo con la selección y el gobierno togolés.
El arquero de Togo Kodjovi “Dodji” Obilale, que recibió un balazo en la parte baja de la espalda, fue trasladado por aire a Sudáfrica y operado casi de inmediato en el hospital Netcare Milpark de Johannesburgo. Los doctores dijeron el domingo que era muy pronto para hablar sobre la posible evolución de Obilale, arquero del Pontivy francés, que continuaba en terapia intensiva.
Ken Boffard, un traumatólogo que atiende al arquero de 25 años, dijo que éste estaba en una condición física extremadamente buena “y tiene muy buena resistencia. Por eso, juega mucho en su favor el que sea atleta”.
Los doctores del hospital Milpark dijeron que habían enviado otro equipo para transportar a un segundo herido, pero que éste había muerto para cuando el equipo aterrizó.
El mediocampista Alaixys Romao, jugador del Grenoble, dijo al diario francés L’Equipe que el equipo y los dirigentes togoleses se reunieron el sábado y decidieron participar del torneo. Su primer partido es contra Ghana el lunes.
“Murieron personas por este torneo, otras resultaron heridas. No podemos abandonarlas y salir como cobardes”, dijo Romao, según el diario. “Si permanecemos aquí, es por ellos. Para también para no dar satisfacción a los rebeldes”.
“Nuestro gobierno no está necesariamente de acuerdo con nosotros, pero estamos determinados a jugar en esta competencia. La decisión fue tomada de manera unánime”, afirmó.
Una zona peligrosa
Los dirigentes del torneo dijeron que éste comenzaría el domingo como estaba planeado. Dado que Togo jugará sus partidos del grupo B en la inestable Cabinda, los togoleses fueron recibidos por la mayoría de los principales funcionarios de la Confederación continental, que les imploraron que se quedaran.
El presidente de la CAF, Issa Hayatou, dijo que el primer ministro angoleño Paulo Kassoma le garantizó que se incrementaría la seguridad de todos los equipos y sedes.
“Les toca a ustedes decidir si se quedan en una competición que es sinónimo de fraternidad, hermandad, amistad y solidaridad”, dijo Hayatou.
El gobierno de Togo, además de pedir a su delegación que regresara, exigió una disculpa a Angola y a los organizadores de la Copa por enviar a su equipo a Cabinda.
El vocero del gobierno togolés Pascal Bodjona afirmó en la capital Lomé que era difícil entender por qué las autoridades angoleñas eligieron Cabinda como sede cuando sabían que “el área era peligrosa y riesgosa”. Agregó que nadie le informó a Togo de los riesgos de viajar por tierra a Cabinda.
La violencia relacionada con Cabinda, una región norteña separada del resto de Angola por una franja del Congo, se había reducido en los últimos tiempos. El gobierno de Angola responsabilizó del ataque al principal grupo separatista de la región, el Frente para la Liberación del Enclave de Cabinda (FLEC).
La agencia estatal de noticias de Portugal, Lusa, dijo que el FLEC se adjudicó la responsabilidad el viernes. En un comunicado remitido el sábado por correo electrónico a la AP, el brazo civil del grupo separatista no se atribuyó lo que llamó un “incidente desafortunado”, y responsabilizó a los organizadores del torneo de ignorar las advertencias de los separatistas de que no se efectuaran partidos en Cabinda.
