Jorge Rivera
La Raza del Noroeste
“¿Dónde vá Vicente?
Donde vá la Gente”
Viejo y conocido refrán, que muestra que la tendencia natural de los seres humanos es más a seguir, que a crear.
Llegar a este país, y decidir que vamos a vivir acá por varios años, quizá porque hay más trabajo, quizá porque queremos dar oportunidad a nuestros hijos, es una conclusión que tiene algunas implicaciones.
Una de ellas, importante para nosotros, es ¿Qué vá a pasar con mi afición por el fútbol?
Por supuesto que los equipos que hemos seguido desde niños, estarán siempre en nuestro corazón, y los seguiremos donde se pueda seguirlos.
La pregunta es si le abriremos espacio a un nuevo equipo, a una nueva liga, que existe y que trata de ganar nuestra atención, acá donde vivimos ahora.
La MLS es joven, 14 años apenas, adolescente; la mayoría de ligas de fútbol en nuestros países tienen más 50 años de historia.
Luego, es natural seguirlas, son una tradición; pero en este país, y en el noroeste, se trata de crear otra, una de la que podemos ser parte desde ahora.
De la que nuestros hijos pueden ser parte mucho más directa, porque ellos, de alguna manera, son de aquí.
La Copa está en casa
Este domingo se juega en Seattle la final de la Copa MLS, pasarán varios años antes que ese partido se repita en esta ciudad.
Vale la pena verlo, hasta apoyarlo; está el trofeo, algunas estrellas, está la gente que trabaja para hacer más grande y más popular nuestro fútbol, en este país.
La Liga de primera en los Estados Unidos completa otro año, otro paso hacia adelante en convertirse en tradición, en ser notada.
Estadísticas muestran que la MLS avanza bien, a pesar de la mala economía, y que los hispanos de este país se han convertido en la mayoría de su nueva sangre.
Un tema más importante de lo que parece a simple vista.
Si nosotros nos unimos a la liga, nos interesamos por ella, es natural que tengamos más influencia sobre su destino.
Es decir, los hispanos siguiendo la MLS pueden ayudar a formar su futuro, a que haya más jugadores que practiquen el estilo de fútbol que nos gusta, más entrenadores hispanos, más competencia internacional, más comunicación con el fútbol mundial, como debe ser.
Este fue el año que llegó nuestro fútbol al Noroeste, un paso en la creación de una tradición, que tenemos oportunidad de ayudar a forjar.
