Efrain Palomino Morales
Corresponsal de La Raza del Noroeste
A estas alturas del partido ya no se puede aceptar eso de que “a chuchita la bolsearon”. La Selección Mexicana de Fútbol está en un momento decisivo y Aguirre fue claro en la rueda de prensa previa a su viaje a Costa Rica: “no hay de qué sentirnos orgullosos, en este momento estamos fuera del mundial”.
Sabias y lógicas palabras del técnico nacional y es que, después de la eufórica victoria frente a los gringos que nos despertó nuevamente la pasión por nuestros ratones verdes, muchos ya dan por hecha la calificación al Mundial de Sudáfrica 2010 y nada más lejos de la realidad, ya que después de tan sonado triunfo la luz al final del túnel aún es muy tenue.
El Tri emprende la más importante de sus salidas en el hexagonal final de la Concacaf y aunque México ha obtenido buenos resultados en tierras ticas (incluso en la eliminatoria pasada se obtuvo la victoria de visita con dos golazos de Jaime Lozano) si no le gana a Costa Rica mañana nos podemos ir olvidando del boleto directo a la justa mundialista (y lo digo sobre todo por los directivos de la Femexfut que ya hasta hotel cinco estrellas están buscando en Sudáfrica).
Los números son claros: actualmente los verdes ocupan el cuarto lugar de la eliminatoria y si ganaran todos los locales los partidos que restan del hexagonal (que es lo más probable) México se quedaría en el cuarto lugar y tendría que jugar una repesca contra el quinto lugar de la eliminatoria en Sudamérica (posición que pelean Ecuador, Uruguay y Argentina).
Es por eso que para nuestros paisanos no hay de otra: ¡ganar o ganar! Un empate serviría para pelear por la tercera posición, sin embargo, ya que andamos entonados por las próximas fiestas patrias hay que dar el grito de ¡Viva México! en Costa Rica y abrir la puerta a Sudáfrica con tequila en mano. ¿Qué no?

