Por Guillermo Leal
Agencia Reforma
El novillero mexicano Luis David Adame consiguió un triunfo rotundo y clamoroso ayer en Pamplona.
“El público me hizo sentir torero, haber conseguido cortar tres orejas en mi debut y salir en hombros de una plaza y una feria emblemáticas mundialmente ya no es un sueño, sino una realidad”, dijo anoche, desde la ciudad navarra, el novillero aguascalentense quien se convirtió en el primer triunfador de San Fermín 2016.
Luis David estuvo firme y variado con sus dos novillos de El Parralejo, que no fueron buenos, aunque tuvieron movilidad.
“Siempre traté de expresar torería, la frescura de un novillero y lo conseguí con los dos novillos a los que les faltó calidad y entrega, pero se movieron y eso siempre es positivo”, reconoció.
“El Payo” tenía el título de ser el último novillero mexicano en abrir la Puerta Grande de la plaza de Pamplona, al conseguirlo justo el 5 de julio de 2008.
En casi dos meses, el joven Adame se ha convertido en triunfador de Madrid y Pamplona.
“Es un orgullo, hasta un lujo, pero yo sé que esto es muy complicado, le falta mucho, y aunque sigo disfrutando de lo sucedido hoy, ya estoy pensando en la siguiente (21 de julio en Valencia, otra plaza de primera categoría)”, apuntó.
Mejorado
Orgulloso, emocionado y convencido, Joselito Adame destacó el avance que de Madrid a Pamplona tuvo su hermano Luis David.
“Lo vi crecido y mejorado. En Madrid hubo la misma raza, pero más nervios; hoy lo vi evolucionado, seguro de todo lo que hizo en el ruedo. ¡Estuvo cumbre el canijo!”, aseguró la joven figura mexicana quien acompañó a su hermano en el callejón de Pamplona.
