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Se viene la final de la Liga de Campeones CONCACAF, el torneo continental de nuestra región, la Copa que define el cupa al mundial de Clubes para representar el centro y el norte de América, no podemos menos que hacer una pausa en la MLS para hablar del tema.
Y tendremos que comenzar con lo obvio, desde el punto de vista del análisis futbolero, Monterrey debe ganar, tiene que ganar, es más equipo, tiene décadas de tradición, contra cinco años apenas del Real, y su nómina total se valora en cinco veces más que el equipo de Salt Lake City.
Rayados tiene jugadores titulares de cuatro selecciones del continente, México, Chile, Ecuador y Paraguay, mientras Real apenas tiene a Saborío.
Pero dicho lo obvio, hay que darle crédito al Real Salt Lake por llegar a la final, sobre todo por hacerlo no de “chiripa” o como flor de un día, sino por un proceso de 4 años que les dio un título de liga hace dos, y que ahora llega a su punto cumbre, en la final de “Concachampions”.
Es cierto, el torneo se cambió para que no lleguen dos equipos del mismo país a la final, y eso les ayudó, pero no es trampa, ya se ha hecho en Sudamérica desde el 2007 luego de que clubes brasileros acapararon las finales del 2005 y 2006; cuestión de dinero.
Real dejó con menos puntos al Cruz Azul durante la ronda de grupos; es un equipo serio y bien organizado, dirigido por un entrenador que salió derecho del once titular a la silla más importante del banquillo; Jason Kreis será “Yankee”, pero sabe de fútbol.
Y al final, el Salt Lake es un equipo que utiliza una “espina dorsal extranjera”, similar a muchos equipos en México y casi todos los países de América; extranjeros pero hispanos felizmente, Olave, Morales, Saborío y Espíndola practican el futbol que nos gusta ver.
Es muy posible que no les alcance, pero Real Salt Lake es quizás el primer equipo de la MLS, que se ha ganado respeto en varios países de nuestro continente. /B>
