A sacar al buey de la barranca

por Efrain Palominos Morales

Corresponsal de La Raza d

Después de dos días en que la selección nacional se quedó huérfana de apá, finalmente llegó Aguirre para, como diría la filosofía del pueblo, “sacar al buey de la barranca”. La cosa estaba que ni mandada hacer para que el famoso Vasco tomara las riendas del Tri e hiciera, como en el 2001, la hombrada de arriar a nuestra selección rumbo a un mundial que parece cada vez más lejano. El barco (más bien la trajinera) se le hundió a Sven y con ella se fueron las esperanzas de que un técnico de renombre internacional llevara el nombre de México a lo más alto de la cáscara mundial. El güerito nunca terminó por agarrarle el modo a nuestros paisanos y mucho menos estableció una disciplina que le ayudara a definir un estilo de juego para los verdes, situación que lo llevó al fracaso. Pero como diría el príncipe de la canción “ya lo pasado, pasado”. El banquillo azteca vuelve a ser para un mexicano, para nuestra joya más preciada de la dirección técnica: Javier Aguirre. También se manejó la posibilidad de llamar al Chepo de la Torre para apagar el fuego, sin embargo, se optó por la experiencia de Aguirre, sobre todo tomando en cuenta que en estos momentos estaba disponible. Javier traerá sobre sus hombros el peso de todo un país, y es que los distintos medios se han encargado de pintarlo como el Mesías que nos dará la mano. Es cierto que su trayectoria en el fútbol español lo avala y que, incluso, ha probado las mieles y los desaires de ser técnico nacional, sin embargo, hay que tener cuidado, ya sólo se cambió de estratega pero yo me pregunto ¿los pasguatones de los jugadores no tienen que cambiar su actitud? Siempre que un equipo anda mal los dirigentes se van por la fácil dándole “cuello” al técnico, pero el origen del mal está en la cancha. Es allá adentro donde se ganan o pierden los partidos. Traer a Javier Aguirre como salvador de nuestra selección es una buena noticia, pero de nada servirá si los jugadores no se agarran de los… corazones y sacan el pecho para defender a la verde como se hace respetar a la novia. Todo cambio siempre será para mejorar, y con Aguirre en el banquillo ni se diga. México estará en el mundial, eso es seguro. Ahora sólo falta saber qué cascareros serán los elegidos por el Vasco para hacer que el “Gigante” de Concacaf asome de la barranca y diga ¡presente!