A Sounders, lo que es de Sounders

Fucito, promesa del gol en el verde radiante

A pesar de ser un amistoso jugado por cumplir y con nóminas alternas, es necesario analizar lo que pasó en partido del martes en la noche.

Lo primero que debe decirse es que, más allá del resultado, Sounders y Chivas dieron un espectáculo digno, a los 40 mil que asistieron al estadio. Sobre todo Sounders en el primer tiempo, y afortunadamente ambos en el segundo.

Pero parece necesario hacer mención especial de los juveniles jugadores de Seattle, porque dejaron en alto el nombre de su, casi recién nacido equipo, frente a uno de los “meros” del fútbol en América, por tradición y por historia.

David Estrada, un menor de 23 que cruzó la frontera en brazos de su madre, pero se crió en este país, al mejor estilo mexicano, le puso el alma al partido, y por los primeros 45 minutos, fue el mejor mexicano de la cancha; no cabe duda.

El “Samurai” desbordó marcas, mostró ganas y logró remates y centros brillantes, que hicieron ignorar a delanteros mexicanos de las Chivas, con muchos más pergaminos, como el “Venado” Medina, que no lució.

En otro lado de la cancha y hacia el final del juego, Fredy Montero fue una pesadilla para Patricio Araujo, lo hizo ver bien mal un par de veces.

“El Pato”, campeón mundial juvenil con México en el 2005, no encontró los dribles del goleador de Sounders, aunque al final los dos contribuyeron a la intensidad del juego.

El equipo de Seattle mostró personalidad, Fucito venció con fuerza y habilidad a defensas mucho más altos que él; Nyassi volvió a meterla, los jóvenes lo hicieron bien, mejor que los jóvenes del rebaño.

El fútbol de este país, la MLS, siempre se mira por debajo del hombro, como si fuera inferior porque sí.

Pero, mano a mano, y con equipos alternos, los de Seattle le jugaron al “Tú por Tú”, a las laureadas, y millonarias Chivas de Guadalajara, y las derrotaron con calidad.

Eso es bueno para el fútbol.