Luis Homero Echeverría
Agencia Reforma
RIO DE JANEIRO, Brasil 9-Jul .- Brasil amaneció con dolor.
El día después de la eliminación de la Copa del Mundo no resultó sencillo de iniciar para los brasileños, llenos de expectativa e ilusiones 24 horas antes y hundidos ahora en la tristeza.
Fueron los medios brasileños que reflejaron el sentir de la población, sin la gracia de otras ocasiones, en una especie de luto colectivo.
Dos diarios de Brasil no tuvieron ánimo siquiera para configurar una portada con fotos de la derrota ante Alemania, expresaron la ya conocida noticia muy a su manera, con la muestra de la pesadumbre y decepción.
El periódico especializado en deportes, Lance, publicó su portada en blanco, sin imágenes del partido, sólo el nombre del rotativo en la parte superior y en la inferior la descripción del sentir brasileño.
“Indignación, dolor, frustración, irritación, vergüenza, pena, desilusión… Diga lo que esta sintiendo y póngalo usted mismo en esta portada de Lance”, escribió el periódico en la parte de abajo de la tapa y por eso dejó el espacio en blanco, para que los lectores pusieran su sentir.
El diario Media Hora, de Río de Janeiro, jugó con el tema del luto al hacer una portada en color negro y expresó que no era un día para hacer una portada.
“No vamos a tener portada. Hoy no es día de hacer gracia, la gente quedó con vergüenza. Mañana volvemos”, se leyó en su portada.
Y en la misma, más abajo, en letras pequeñas, usó la ironía.
“Mientras usted lea esto…un gol más de Alemania”, publicó.
El diario que sí se fue directo sobre el técnico de Brasil, Luiz Felipe Scolari, fue el periódico O Dia que utilizó una foto del entrenador y encabezó “¡Se va para el infierno usted Felipao!”.
Y en el balazo de la portada, el resumen o explicación del encabezado explicó que Scolari gana 1 millón de reales al mes (aproximadamente 500 mil dólares) y no cumplió con su trabajo.
“No entrenó, planeó mal y sustituyó errado. Fue el responsable de la peor humillación de la Selección en más de medio siglo de historia.
“La semana pasada cuestionado por sus actitudes el dijo ‘Voy a hacer lo que yo quiera. A quien no le guste se va para el infierno”.
Y sí, a una especie de infierno se fue la Selección Brasileña en su Mundial, en una especie de infierno amaneció su afición.
