Análisis

Ha terminado la primera parte de la temporada en la MLS 2010, con un resultado muy diferente para el equipo de casa, comparado con el año pasado.

Sounders termina entre los últimos equipos de la tabla, después de soportar varias derrotas en casa, y ser apenas aceptable de visitante.

“De Pilón”, como dirían en México, Sounders termina con la “columna vertebral quebrada”, soportando las lesiones de su defensa centro principal, su volante de contención, y el “armario” que tiene en la delantera.

Las dos semanas tienen que llegar como una medicina para el equipo de Seattle; la defensa puede crear un espacio mental entre los fracasos de estos meses, y lo que viene.

El cambio táctico de Sigi Schmid recientemente, poniendo a Freddie Ljungberg a hacer lo que mejor sabe, jugar de punta por derecha, parece haber creado espacio y un poco de mística entre los “Fredys” del equipo.

Pero, el elemento fundamental, el que falta, debe llegar con la recuperación de Jaqua y la llegada de Nkufo.

El equipo necesita un hombre grande adelante, porque mientras juegue con carrileros que se guardan el balón hasta que bordean la raya, esa será la única variante verdaderamente exitosa.

La primera parte del año es usada por muchos técnicos, para experimentar, pero en la parte final hay que jugarse, y eso lo debe saber Schmid.

Evans no es delantero, es volante; Nyassi, Zakuani, y Ljungberg juegan más para ellos que para el equipo.

De manera que si no se pueden cambiar estos hechos, hay que adaptarse a ellos, y la fórmula más factible es buscar casi dos metros de altura en alguna parte, para que remate esos centros hacia atrás.

JRP